miércoles, 8 de febrero de 2017

Características de la narrativa del siglo XX

CARACTERÍSTICAS DE LA NARRATIVA DEL SIGLO XX

Que la novela ha sido el género literario por excelencia del siglo XX admite pocas dudas. Se ha dicho que con Stendhal llega a la culminación el tipo de narración que Cervantes elevó a rango de obra de arte. Al novelista del siglo XX le quedaría, por tanto, solo contar manejando ese juego de estructuras que los grandes narradores del pasado le habían legado. Sin embargo, cada vez que se anuncia el final de la novela como género surge una obra maestra nueva.

En el discurso narrativo de este siglo nos encontramos con la negación absoluta del género, con intentos de renovación parcial o total, con críticos y creadores que han buscado nuevas denominaciones para lo que consideraban que no se ajustaba al modelo literario conocido como “novela”: antinovela, no-novela, novela nueva, nivola, novela lírica…El novelista ha incorporado el debate a su propia creación para hacer partícipe al lector y, en el otro extremo, nunca como en esta centuria se ha teorizado tanto sobre el hecho novelesco: Ortega y Gasset, Barthes, H. James, E.M. Foster, Todorov, Batjin, Genette, etc. A la postre, la única conclusión posible es que existen tantas “novelas del siglo XX” como novelistas o, lo que es lo mismo, en sentencia ya célebre de Camilo José Cela: “Novela es todo aquello que, editado en forma de libro, admite debajo del libro y entre paréntesis, la palabra novela”.

Ante tal diversidad es fácil comprender la dificultad de establecer una caracterización tan general que resulte válida para todos los narradores de este siglo. Además, el ritmo vertiginoso de los acontecimientos históricos y sociales es trasladable a lo literario: los movimientos, escuelas, hallazgos y modelos se suceden rápidamente, se solapan incluso, ofreciendo una convivencia de conceptos narrativos opuestos que arrojan, si cabe, más dificultad a esta pretendida caracterización.

TENDENCIAS
1. Deshumanización, hermetismo en la búsqueda del “arte por el arte” huyendo de la realidad.
2. Novela comprometida, social.
NARRADOR
El narrador omnisciente deja paso al narrador dubitativo, frecuentemente en primera persona. La duda se traslada al lector mediante el escepticismo o los titubeos del narrador.
PUNTO DE VISTA
Para alejarse de lo narrado, el narrador adopta diferentes puntos de vista: tan pronto desarrolla los
hechos en calidad de testigo o transcriptor como
incorpora el monólogo interior o se documenta con la
meticulosidad del periodista o historiador.
TIEMPO YESPACIO
El tiempo desaparece hasta el punto de ocuparse de
unos meses, de un día o de un breve instante. Así
pues, se prima el espacio, incorporado con múltiples
detalles u operando con valor simbólico, provisto de
una nueva expresividad. Lo narrativo cede paso a lo
descriptivo.
Ni el tiempo ni el espacio son lineales. El universo
es relativo, fragmentario, caótico y la novela también:
saltos en el tiempo, carencia de puntuación y párrafos,
fragmentarismo, experimentación, etc.
ESCENARIO La ciudad se convierte en el escenario por excelencia;
en ocasiones, se convierte en verdadera protagonista
de la obra.
PERSONAJES Más centrada en el personaje que en los hechos, el
protagonista es un antihéroe que se mueve
desorientado y angustiado por la ciudad. Se trata de
un personaje redondo, que a veces está teñido
de autobiografismo y bajo cuya perspectiva
psicológica se narra la acción, pero que en muchas
ocasiones forma parte de una masa, como en la
novela coral.
METALITERATURA
Existe una reflexión constante sobre la tarea de
narrar que, en ocasiones, da lugar a apostillas,
anotaciones o trabajos críticos de los propios
creadores, pero que, en muchas otras, se incorporan a
la propia novela.
INFLUENCIA DE OTRAS ARTES EN LA NOVELÍSTICA DEL SIGLO XX
1. CINE: Novela y cine se retroalimentan, pues numerosas obras
cinematográficas se han basado en grandes novelas (El nombre de la
rosa de Umberto Eco; Fahrenheit 451 de Ray Bradbury) y es frecuente la
participación de novelistas en sus guiones (García Márquez, Steinbeck,
Capote).
Técnicas novelísticas influidas por el cine: saltos temporales (flashbacks), montaje cinematográfico, variación de planos, escenas simultáneas, cámara lenta…
2. MÚSICA: La relación entre la música y la literatura se ha cifrado en los valores rítmicos de la poesía o en la influencia de la ópera.
3. PINTURA: Cuando la pintura abandona, con las vanguardias, el objetivo de ser reflejo de la realidad, la novela hace otro tanto, y encontramos también novela-collage (La mujer de las mil cabezas de Max Ernst); colaboraciones entre géneros, como las de Sonia Delaunay y Cendrars; reducciones cubistas que emparentan las greguerías y las “novelas de la nebulosa” de Gómez de la Serna con el cubismo o la etapa abstracta de Picasso; la novela objetivista de Robbe-Grillet se aproxima a la pintura geométrica de un Mondrian; grandes pintores que novelan, como Dalí, Picasso, Solana…Asimismo, la propia imagen asociada al texto o a la tipografía resultan, en ocasiones, fundamentales (El principito de Saint-Exupéry).
4. ARQUITECTURA: El replanteamiento de la relación espacio-tiempo ha permitido en el siglo XX llegar a lo fragmentario, a lo caótico, a lo no-lineal. En arquitectura, Frank Gehry o Daniel Libeskind fusionan arquitectura con narración escrita y visual; en literatura, Rayuela de Julio Cortázar es un
edificio de pasillos laberínticos y formas ageométricas, donde podemos añadir y suprimir ciertos espacios.
Cuando se acerca el final del siglo XIX tiene lugar la crisis de la novela realista: la narración objetiva de unos hechos, ordenados cronológicamente, efectuada por un narrador omnisciente que se recrea en la descripción exhaustiva de ambientes y personajes es puesta en cuestión.
En los primeros años del siglo XX nos encontramos con:
a) Novelistas que siguen fieles al Realismo. Ejemplos: Pío Baroja, Blasco Ibáñez, Henry Sienkiewicz, Quo vadis?, Edith Wharton, La edad de la inocencia, Henry James, Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas, Arthur Conan Doyle, Julio Verne, H.G. Wells, Rudyard Kipling, Mark Twain.
b) Novelistas que, sin cuestionarse los principios fundamentales del Realismo, lo superan o lo hacen evolucionar hacia subgéneros nuevos (existencialismo, neorrealismo italiano, realismo socialista, realismo de la posguerra española, realismo mágico, novela histórica, etc).
c) Los novelistas que rompen abierta y violentamente con las posiciones artísticas dominantes, poniendo el acento en la forma y desentendiéndose de todo lo que no sea puro arte (vanguardistas, generación perdida americana, novela experimental, etc.)

Técnica, estilo y estructura: Crónica de una muerte anunciada.

http://www.educacion.gob.es/exterior/centros/brest/es/materiales/cronica.pdf

Material "Crónica de una muerte anunciada"

Resumen: Crónica de una muerte anunciada, novela corta publicada en 1981, es una de Las obras más conocidas y apreciadas de García Márquez. Relata en forma de reconstrucción casi periodística el asesinato de Santiago Nasar a manos de los gemelos Vicario. Desde el comienzo de la narración se anuncia que Santiago Nasar va a morir: es el joven hijo de un árabe emigrado y parece ser el causante de la deshonra de Ángela, hermana de los gemelos, que ha contraído matrimonio el día anterior y ha sido rechazada por su marido.
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Autor: Ada Mercedes Peña Gonzalez y Valmis Aragón Martinez
“Soy escritor por timidez. Mi verdadera vocación es la del presdigitador, pero me ofusco tanto tratando de hacer un truco, que he tenido que refugiarme en la soledad de la literatura"
Gabriel Garcia Marquez

INDICE:1- Breve Reseña de Gabriel Garcia Marquez 
2- Introducción
3- Desarrollo
4- Valoraciones
5- Conclusiones
6- Bibliografía

GABRIEL GARCIA MARQUEZ “GABO”(Aracataca, Colombia, 1928) Novelista colombiano. Afincado desde muy joven en la capital de Colombia, Gabriel García Márquez estudió derecho y periodismo en la Universidad Nacional e inició sus primeras colaboraciones periodísticas en el diario El Espectador.

A los veintisiete años publicó su primera novela, La hojarasca, en la que ya apuntaba los rasgos más característicos de su obra de ficción, llena de desbordante fantasía. A partir de esta primera obra, su narrativa entroncó con la tradición literaria hispanoamericana, al tiempo que hallaba en algunos creadores estadounidenses, sobre todo en William Faulkner, nuevas fórmulas expresivas.

Comprometido con los movimientos de izquierda, Gabriel García Márquez siguió de cerca la insurrección guerrillera cubana hasta su triunfo en 1959. Amigo de Fidel Castro, participó por entonces en la fundación de Prensa Latina, la agencia de noticias de Cuba. Tras la publicación de dos nuevos libros de ficción, en 1965 fue galardonado en su país con el Premio Nacional.

Sólo dos años después, y al cabo de no pocas vicisitudes con diversos editores, García Márquez logró que una editorial argentina le publicase la que constituye su obra maestra y una de las novelas más importantes de la literatura universal del siglo XX, Cien años de soledad. La obra, en la que trabajó más de veinte años, recrea a través de la saga familiar de los Buendía la peripecia histórica de Macondo, pueblo imaginario que es el trasunto de su propio pueblo natal y al tiempo, de su país y su continente. De perfecta estructura circular, el relato alza un mundo propio, recreación mítica del mundo real de Latinoamérica que ha venido en llamarse «realismo mágico», por el encuentro constante de elementos realistas con apariciones y circunstancias fantasiosas. Esta fórmula narrativa entronca con la tradición literaria latinoamericana, iniciada con las crónicas de los conquistadores, plagadas también de leyendas y elementos sobrenaturales originados por el profundo choque entre el mundo conocido y la cultura de los españoles que emigraban y la exuberante y extraña presencia del continente latinoamericano.

Tras una temporada en París, en 1969 se instaló en Barcelona, donde entabló amistad con intelectuales españoles, como Carlos Barral, y sudamericanos, como Vargas Llosa. Su estancia allí fue decisiva para la concreción de lo que se conoció como boom de la literatura hispanoamericana, del que fue uno de sus mayores representantes.

En 1972 Gabriel García Márquez obtuvo el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, y pocos años más tarde regresó a América Latina, para residir alternativamente en Cartagena de Indias y Ciudad de México, debido sobre todo a la inestabilidad política de su país.

Su prestigio literario, que en 1982 le valió el Premio Nobel de Literatura, le confirió autoridad para hacer oír su voz sobre la vida política y social colombiana. Su actividad como periodista queda reflejada en Textos costeños, de 1981, Entre cachacos, de 1983, compendios de artículos publicados en la prensa escrita, o Noticias para un secuestro, amplio reportaje novelado editado en 1996 que trata de la dramática peripecia de nueve periodistas secuestrados por orden del narcotraficante Pablo Escobar. Relato de un náufrago, reportaje sobre un caso real publicado en forma de novela en 1968, constituye un brillante ejemplo de «nuevo realismo» y refleja su capacidad para cambiar de registro.

Según sus propias palabras "Lo peor que le puede suceder a un hombre que no tiene vocación para el éxito literario, o en un continente que no está acostumbrado a tener escritores de éxito, es publicar una novela que se venda como salchichas. Ese es mi caso. Me he negado a convertirme en un espectáculo, detesto la televisión, los congresos literarios, las conferencias y la vida intelectual".

"Soy uno de los seres más solitarios que conozco, y de los más tristes, aunque resulte increíble... La gente del Caribe es muy así aunque tienen fama de todo lo contrario, de gregarios, de pachangueros, de fiesteros, pero tú los ves en plena fiesta y están con unos ojos de melancolía...".

"Escribo para que me quieran más mis amigos".

"Dicen que soy un mafioso, porque mi sentido de la amistad es tal que resulta un poco el de los gángsteres: por un lado mis amigos y por el otro el resto del mundo, con el cual tengo muy poco contacto".

"¿Qué clase de misterio es ése que hace que el simple deseo de contar historias se convierta en una pasión, que un ser humano sea capaz de morir por ella; morir de hambre, frío o lo que sea, con tal de hacer una cosa que no se puede ver ni tocar ni que, al fin y al cabo, si bien se mira, no sirve para nada?".

"Es muy difícil encontrar en mis novelas algo que no tenga un anclaje en la realidad".

INTRODUCCIONGabriel García Márquez (Aracataca, Colombia, 1928) es la figura más representativa de lo que se ha venido a llamar el «realismo mágico» hispanoamericano. Periodista, cuentista y novelista, alcanzó la fama tras la publicación en 1967 de Cien años de soledad (novela ya publicada por El Mundo en la colección Millenium I), donde recrea la geografía imaginaria de Macondo, un lugar aislado del mundo en el que realidad y mito se confunden. Otras obras memorables son:
El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarca, Crónica de una muerte anunciada, El amor en los tiempos del cólera y varias colecciones de cuentos magistrales. En 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura.

Crónica de una muerte anunciada, novela corta publicada en 1981, es una de Las obras más conocidas y apreciadas de García Márquez. Relata en forma de reconstrucción casi periodística el asesinato de Santiago Nasar a manos de los gemelos Vicario. Desde el comienzo de la narración se anuncia que Santiago Nasar va a morir: es el joven hijo de un árabe emigrado y parece ser el causante de la deshonra de Ángela, hermana de los gemelos, que ha contraído matrimonio el día anterior y ha sido rechazada por su marido. «Nunca hubo una muerte tan anunciada», declara quien rememora los hechos veintisiete años después: los vengadores, en efecto, no se cansan de proclamar sus propósitos por todo el pueblo, como si quisieran evitar el mandato del destino, pero un cúmulo de casualidades hace que quienes pueden evitar el crimen no logren intervenir o se decidan demasiado tarde. El propio Santiago Nasar se levanta esa mañana despreocupado, ajeno por completo a la muerte que le aguarda. La fatalidad domina todo el relato: el crimen es tan público que se hace inevitable. García Márquez se esfuerza en demostrar que la vida, en ocasiones, se sirve de tantas casualidades que hacen imposible convertirla en literatura. Su prosa escueta, precisa y pegada al terreno logra envolver de credibilidad lo exageradamente increíble, inventando una tensión narrativa donde ya no hay argumento, volviendo del revés el tiempo para que revele sus verdades, dejando una duda en el aire que acabará por destruir a los protagonistas de este drama, que fue adaptado a la gran pantalla en 1987, dirigido por Francesco Rossi e interpretado por Rupert Everett, Ornella Muti y Gian Maria Volonté.

“Hace un par de años, en su casa de Bogotá, al frente del Parque de la 88, le pregunté a García Márquez si nunca había sentido la tentación de escribir una novela negra. «Ya la escribí -me dijo-, es Crónica de una muerte anunciada.» «Lo que sucede es que yo no quise que el lector empezara por el final para ver si se cometía el crimen o no -continuó diciendo-, así que decidí ponerlo en la frase inicial del libro.» «De este modo agregó- la gente descansa de la intriga y puede dedicarse a leer con calma qué fue lo que pasó. » Dicho esto enumeró una larga serie de historias de género negro en la literatura y concluyó que su preferida era Edipo Rey, de Sófocles: «Porque al final uno descubre que el detective y el asesino son la misma persona».” (Santiago Gamboa)
En el trabajo hablaremos de lo aprendido con la lectura de “Crónica de una muerte anunciada” de nuestras experiencias y nuestros sentimientos expresados a causa de las expectativas que nos causa la obra.


Crónica de una muerte anunciada, séptima novela de Gabriel García Márquez, se publicó en 1981. Se trata acaso de su obra más <<realista>>, pues se basa en un hecho histórico acontecido en la tierra natal del escritor, que tuvo conocimiento del mismo durante su infancia. Sin embargo, en García Márquez, la dialéctica entre mito y realidad ofrece caracteres tan peculiares como sorprendentes, pues el primero surge siempre de la segunda, de manera absolutamente natural, mientras que esa misma realidad - como sucede en este caso - está siempre potenciada por el conjunto de una prosa tan cargada de fascinación que la eleva hasta las fronteras de la leyenda.

Cuando empieza la novela, Santiago Nasar ya está muerto, pues ya se sabe que los hermanos Vicario le van a matar - de hecho ya le han matado - para vengar el honor ultrajado de su hermana Ángela, pero el relato termina precisamente en el momento en el que Santiago Nasar muere. El tiempo cíclico, tan utilizado por García Márquez en sus obras, reaparece aquí minuciosamente descompuesto en cada uno de sus momentos, reconstruido prolija y exactamente por el narrador, que va dando cuenta de lo que sucedió mucho tiempo atrás, que no tiene miedo de reproducir testimonios, diálogos y sucesos de los personajes que fueron los principales testigos, que avanza y retrocede en su relato y hasta llega mucho tiempo después para contar el destino de los supervivientes. La acción es, a un tiempo, colectiva y personal, clara y ambigua, y se cumple en ella el <<tour de force>> de atrapar al lector desde el principio de una trama cuyo desenlace - sin embargo - ya conoce. La realidad se convierte en rito, el amor desemboca en tragedia, y los hombres y mujeres pasan a ocupar su lugar en la panoplia de la leyenda.

El tiempo es acronológico. Porque va cambiando de tiempo a la vez que cambia de lugar y personaje. Por ejemplo en el capítulo 4 cuanta la historia en el pasado, pero a veces habla de mas de 20 años atrás y otras de unos pocos meses.

El narrador va cambiando de 1ª persona testigo a 3ª persona omnisciente. Es 1ª persona cuando habla de sus experiencias como amigo de Santiago Nasar. Y es 3ª persona cuando habla de lo que le contaron todos los demás testigos sobre el hecho, omnisciente porque el lo sabe todo ya que esta contando la historia en el momento que el crimen ya fue cometido hace muchos años y también entrevistó a todos los testigos con lo que tiene muchos datos. El narrador es claramente Gabriel Gracia Márquez, porque a veces habla en primera persona y dice haber sido amigo de Santiago Nasar. Además nombra en la obra a Gerineldo Márquez (su padre), a sus hermanos (Jaime, Margot y Luis) y a Mercedes Barcha (su esposa).

Análisis de los personajes.
Principales.
- Santiago Nasar un hombre de 21 años que abandono los estudios de secundaria porque su padre falleció y tenia que ser el padre de familia y dirigir el Divino Rostro, una hacienda que su padre le dejó en herencia. Era bastante soñador, alegre, pacifico de corazón fácil, una persona con la que se podía hablar, bello, formal y creyente. Tenía un cierto talento casi mágico para los disfraces.

- Bayardo San Román, un hombre que andaba por los treinta años. Bien vestido, galán con las mujeres, persona con la que se puede hablar, culto. Era ingeniero de trenes. Sabía mandar mensajes por código morse y era buen nadador. Por lo que parecía con dinero y le gustaba mucho las fiestas ruidosas y largas, de buen beber y enemigo de los juegos de manos. Es honrado y de buen corazón.

- Ángela Vicario, era la menor de una familia, no es creyente, muy recatada respecto a los hombres, sabia lo que hacia en cada caso. Maduró después de lo que le pasó y se volvió ingeniosa. Aunque nadie le pudo sacar nada de lo que pasó aquella noche ni que pasó con Santiago. La versión más corriente, era que Ángela estaba protegiendo a alguien a quien amaba de verdad. Muy indecisa a la hora de tomar decisiones por si misma ya que sus padres le impusieron su novio. Tenía un aire desamparado

Secundarios.1.- Plácida Linero - Madre de Santiago.
2.- Ibrahim Nasar - Padre de Santiago.
3.- Victoria Guzmán - Cocinera de la familia de Plácida.
4.- Divina Flor - Hija de Victoria e Ibrahim Nasar.
5.- El Obispo.
6.- Juez Instructor.
7.- Clotilde Armenta - Dueña de la tienda de leche.
8.- Los gemelos Pedro y Pablo Vicario - Hermanos de Ángela Vicario.
9.- Margot - Hermana de Cristo Bedoya
10.- Jaime - Hermano de Margot y Cristo Bedoya
11.- Luisa Santiaga - Madre de Jaime, Margot y Cristo y fue madrina del bautizo de Santiago
12.- Padre Carmen Amador - Cura.
13.- Cristo Bedoya - Amigo de Santiago Nasar.
14.- Don Lázaro Aponte - Coronel de la academia y alcalde municipal
15.- Flora Miguel - Novia de Santiago Nasar.
16.- Bayardo San Román - Un hombre que llego en un buque.
17.- Magdalena Oliva - Vecina del pueblo.
18.- Poncio Vicario - Padre de Ángela Vicario.
19.- Purísima del Carmen - Madre de Poncio Vicario y abuela de Ángela Vicario.
20.- Mercedes - Vecina del pueblo.
21- Pura Vicario - Madre de Ángela Vicario y esposa de Poncio Vicario
22.- María Alejandrina Cervantes - Vecina del pueblo.
23.- Mercedes Barcha - Vecina del pueblo.
24.- Luis Enrique - Hermano del narrador.
25.- Doctor Dionisio Iguaran - Doctor.
26.- General Petronio San Román - Padre de Bayardo San Román
27.- Alberta Simonds - Madre de Bayardo San Román.
28.- Faustino Santos - Carnicero.
29.- Leonardo Pornoy - Agente de policía.
30.- Rogelio de la flor - Marido de Clotilde Armenta.
31.- Hortensia Baute - Vecina de pueblo.
32.- Prudencia Cotes - Novia de Pablo Vicario.
33.- Suseme Abdala - Matriarca de la comunidad de Árabes asentados en el pueblo.
34.- La monja - Hermana de Margot.
35.- Gabriel García Márquez - Primo de Angel y de Ángela Vicario.
36.- Meme Loiza.
37.- Aura Villeros - Comadrona del pueblo.
38.- Polo Carrillo - Dueño de la planta eléctrica.
39.- Fausta López - Mujer de Polo Carrillo.
40.- Indalecio Pardo - Vecino.
41.- Escolástica Cisneros.
42.- Sara Noriega - Dueña de la tienda de zapatos.
43.- Celeste Dangond - Vecino.
44.- Yamil Shaium - Árabe.
45.- Próspera Arango.
46.- Nahir Miguel - Padre de Flora Miguel, novia de Santiago Nasar.
47.- Mercedes - Vecina del pueblo ( Manaure )
48.- Poncho Lanao - Vecino de Santiago Nasar, vive en la casa de al lado.
49- Argémida Lanao - Mujer de Poncho Lanao.
50.- Wenefrida Márquez - Tía de Gabriel García Márquez, vive al lado de Santiago Nasar.
Como se puede observar García Márquez usa demasiados personajes maquetas o innecesarios.

DESARROLLOCrónica de una muerte anunciada es una novela que cuenta, en forma de reconstrucción pseudo periodística la historia del asesinato de Santiago Nasar por los hermanos Vicario.

La historia es narrada desde la perspectiva de un habitante del pueblo retornando 27 años después del asesinato y tratando de recrear lo que sucedió en ese predestinado día. El complot esta basado en una joven recién casada, Ángela Vicario, a quien descubrieron no ser virgen en el día de su matrimonio. Después de ser golpeada por sus padres, ella nombra a su violador, Santiago Nasar. Para reparar la reputación de la familia, los dos hermanos Pablo y Pedro Vicario van a matar a Santiago. Eventualmente, el pueblo completo se entera de tal plan, pero no hace nada para evitarlo, o advertir a Santiago, quien es brutalmente asesinado.

Una de las preguntas sin contestar en el libro es la identidad del individuo que le quito la virginidad a Ángela Vicario, porque el narrador no esta seguro porque ella nombro a Santiago Nasar, aunque los rumores indican que ella lo hizo para proteger a su amado. Es posible leer el libro como una historia de amor y crimen típica de Kafka: el mismo García Márquez reconoce su influencia diciendo que fue una lectura de La Metamorfosis que le demostró que "era posible escribir en una manera diferente."

Crónica de una muerte anunciada exhibe muchos de los aspectos de una novela escrita en un estilo realista y mágico. Por ejemplo, uno encuentra en la novela obvias referencias a Dios y la clarividencia. En adición, la novela posee una noción destorcida del tiempo que caracteriza obras del realismo mágico. El complot de la novela ocurre cinco veces: una vez en cada capitulo. Mientras esta característica sugiere un formato trágico tradicional, este último es completamente revertido. La inclusión por parte del narrador de juicios personales, y de eventos que ocurren años después de que el drama se desenvuelve, parece contradecir la definición de lo que es una crónica. Los elementos visuales encontrados en la novela contribuyen a esta impresión y, combinada con una estructura cronológica contorsionada y la anticipación del asesinato de Santiago Nasar por parte de los pobladores, devalúa la posibilidad de simple irresponsabilidad como una explicación de la tragedia. Esta incongruencia es típica del estilo realista mágico; esta puede ser atribuida al destino. Lo opuesto a una impotencia y un sufrimiento poco posible también está presente porque el olor de Santiago Nasar afecta al pueblo aun después de su muerte. Esta delicada intersección de valores humanos y lo supernatural con el mundo físico es un símbolo del realismo mágico

La historia ocurre en un pueblo llamado Manaure. La historia fue relatada en una era parecida ó aproximada a los años 40 o más bien 50 años antes. También fue desarrollada en una época machista y donde el honor de la mujer era defendido por sus familiares ya que las personas evaluaban a la mujer dependiendo de sus actos ante los demás. El texto fue escrito en un lenguaje popular. Ya que el narrador usa algunos vocablos propios de una comunidad rural, pero sobre todo entendible.

Tema

Virginidad.
Honor.
Machismo
La mayoría de las discordias o desacuerdos efectuados en la trama se baso en la pureza de virginidad de Ángela Vicario.
Los hermanos de Ángela Vicario trataron no tan solo defender el honor de su hermana sino también el de la familia Vicario.
La historia se desarrolla en una época machista en el que la mujer solo adquiría valor si llegaba virgen al matrimonio, de lo contrario hombre tenia todo el derecho de maltratar a la mujer.
Clímax➣ Cuando Ángela Vicario le dijo a sus hermanos que el causante de su desgracia fue Santiago Nasar.
➣ Cuando Luisa Santiaga fue a contarle a Plácida Linero que iban a matar a su hijo y en su camino le dijeron “no se preocupe, ya lo mataron”.
➣ Cuando los hermanos Vicario lo apuñalaron y él todo apuñalado caminó más de 100 mts. Sosteniendo sus vísceras colgantes.

Estructura La obra esta estructurada en cinco capítulos:Capítulo 1: Una boda...
Capítulo 2: La familia San Román y los Vicario
Capítulo 3: Anunciando el crimen
Capítulo 4: Las cartas de Ángela
Capítulo 5: ... y un funeral

Capítulo 1:Santiago Nasar era un joven como cualquier otro, de origen musulmán y al que le gustaban las armas y la caza. Su madre, Plácida Linero, posee la capacidad de interpretar los sueños, siempre que se lo cuenten en ayunas. La última noche de su vida, Santiago se acostó a las 5.30 de la mañana, después de una lujosa despedida de soltero. Se acostó vestido, y se levantó una hora después, ya que ese día el barco del obispo pasaba por la ciudad y quería saludarle. Cuando se levantó le contó a su madre un raro sueño de árboles, pero ella no supo el significado triste que guardaba. El obispo pasó, y no se bajó. Santiago se quedó especialmente defraudado, ya que él ayudó mucho para decorar la ciudad ante la venida del obispo. La hermana de los hermanos Vicario, Ángela, que era la mujer que se casó y cuya boda produjo tanto alboroto en el pueblo, fue devuelta por el marido, ya que no era virgen. La madre del narrador, madrina de Santiago, fue a buscar a Santiago para evitar la tragedia, pero llegó tarde, ya habían matado a Santiago.

Capítulo 2:Los gemelos Vicario eran hermanos de Ángela, que se casó el día anterior con Bayardo San Román. Este hombre llegó en un barco lleno de lujos. Todos decían que era un hombre encantador, y muy guapo. Enseguida le rodearon de mitos. Después, el pueblo entero supo que Bayardo se quería casar con Ángela Vicario. La intentó conquistar con algún mérito de tipo económico, ya que Bayardo tenía mucho dinero. Cuando Bayardo pidió la mano de Ángela a sus padres, estuvieron de acuerdo, pero pidieron que Bayardo acreditara su identidad. Lo hizo, y trajo a su familia. La fiesta se realizó en el cuchitril donde vivía la familia Vicario. Vaciaron la pocilga y Bayardo se encargó de alquilar una cerca para comer todos juntos. En esa noche, Bayardo y Santiago Nasar se hicieron muy amigos, incluso Santiago le calculó los costes aproximados de la boda a Bayardo. Había algo en la mente de Ángela que se supo mucho después: no era virgen. Eso era una ofensa muy grande para el novio, si se enteraba. La virginidad la había perdido con Santiago Nasar. Por eso sucedieron los hechos. Por la noche se presentó Bayardo con Ángela a casa de Pura Vicario y la dijo: “Gracias por todo, madre […] Usted es una santa”. Cuando Bayardo se fue, Pura Vicario dio una fuerte, pero silenciosa paliza a Ángela Vicario. Por la mañana, cuando llegaron los hermanos Vicario, Ángela les dijo quién la hizo perder la virginidad, y así deshonrar a la familia: Santiago Nasar.

Capítulo 3:En el juicio se dijo que los hermanos Vicario mataron a Santiago Nasar como acto de defensa del honor. Los hermanos no se arrepintieron. El día del asesinato, después de que Santiago hubiera muerto, fueron perseguidos por una manada de musulmanes hasta que llegaron a la Casa Cural, donde estaba el padre Antón. Allí capitularon y dejaron las armas, pero dijeron que siempre serían inocentes, ante Dios y ante los hombres. En la cárcel dijeron que fueron presos modélicos, pero que nunca se arrepintieron. Durante el juicio, unos años después, casi todos los detalles de la muerte fueron aclarados, incluso se reconstruyeron los últimos pasos de Santiago Nasar y de sus asesinos: cuando Ángela dijo a sus hermanos el nombre, éstos salieron de casa y se fueron a la pocilga a por unos cuchillos de matar cerdos. Después acudieron a la casquería de un amigo suyo, donde afilaron los cuchillos. Fueron a la tienda de Clotilde Armenta, donde se bebieron unas botellas de aguardiente de caña.

Capítulo 4:Carmen Amador, el cura del pueblo, se encargó de realizar la autopsia de Santiago Nasar, por orden del alcalde y porque faltaba el médico. El alcalde decidió que le hicieran la autopsia porque no podían mantenerlo en ninguna cámara frigorífica y porque le salían manchas y líquidos raros de las heridas. Además, los perros que había en la casa de Plácida Flor querían comerse las tripas del difunto. En la autopsia, que carecía de valor legal, se detectaron más de 20 cuchilladas, además de una medalla digerida por Santiago de niño. También detectaron que tenía un porvenir brillante, pero que se moriría joven. Cuando devolvieron el cuerpo, no les devolvieron a Santiago, sino los restos de Santiago. 23 años después, Ángela Vicario contó lo que pasó su noche de bodas. Dijo que nunca se olvidaba de Bayardo. Un día le vio en un hotel y se puso a escribirle cartas. Llegó a escribirle más de 2000 cartas. Un día le escribió una carta donde explicaba todos sus ardientes deseos. Días después apareció Bayardo, desgastado por los años pero con ganas de empezar de nuevo.

Capítulo 5:La muerte de Santiago Nasar trastocó la rutina del pueblo. Durante muchos años, el pueblo estuvo hablando del suceso, pero con muchas dudas existenciales sobre el crimen. La novia de Santiago Nasar se fue con un militar y terminó de prostituta; el marido de Clotilde Armenta, que tenía una buena salud, murió de un infarto al ver a Santiago Nasar muerto al lado de su tienda; y la madre de Santiago cerró la puerta por donde entró por última vez su hijo. En el juicio nunca se supo si Santiago Nasar fue el auténtico autor del agravio. Siquiera las amigas de Ángela lo sabían. El día de la muerte mucha gente le vio, y la mayoría se alegró. Pero otra gente se sintió defraudada, por odio o por simples ideas racistas infundadas. Antes de morir pasó por casa de Flora Miguel, su novia, cuya boda sería en Navidad. Ese día Flora, que ya sabía que Santiago había perdido la virginidad con Ángela, se enfadó con Santiago y le dio todas las cartas que Santiago la envió. El padre de Flora dijo a Santiago que los hermanos Vicario le buscaban para matarlo. Santiago se fue a la calle, para enfrentarse a ellos. En ese momento, Victoria Guzmán le dijo a Plácida Linero que iban a matar a Santiago Nasar. Entonces, Santiago se puso enfrente de los hermanos Vicario y se pusieron a darle cuchilladas, y más cuchilladas… Cuando acabaron, Santiago se fue andando, con las tripas en las manos, entró en la casa de Poncho Lanao y le dijo a su tía Wene que le habían matado. Antes de morir, se tropezó y al levantarse se limpió el polvo de sus tripas. Después entró en su casa y se cayó en la puerta de entrada a la cocina, donde murió.

¿Qué significó el sueño de Santiago Nasar?Los árboles de higuerones y almendras significaron la multitud que lo rodeaban; la llovizna tierna era en la hora de su muerte, la frase: “por un instante fue feliz...” puede ser el momento en que él había creído haber encontrado la salvación con la puerta abierta de su casa y la caca de los pájaros fue toda su esperanza echada al piso cuando su mamá le cerró la puerta para “protegerlo” o también pudo ser cuando él sostenía su víscera y el olor era parecido al de estiércol.
El segundo sueño significó que él lucho sólo por su vida hasta el último segundo de su vida.

VALORACIONES
Temática: Crónica Literaria
Como García Márquez es periodista, no es extraño que utilice en sus obras técnicas periodísticas. Construyó textos similares a novelas a partir de una base periodística (Periodismo - Realidad - Ficción). La obra se presenta como una crónica (relato de acontecimientos de actualidad, en los cuales el periodista investiga e incluye sus propias opiniones). Es objetivo porque trata de hechos reales, pero es subjetivo porque el autor incluye opiniones. La novela se basa en hechos reales, en una historia real que fue tema periodístico. Crea la obra a partir de dos esquemas de un subgénero periodístico concreto (crónica).

Estructura de la Obra: Muy enrevesada. Hace depender todos los elementos de la historia de un único foco principal, el asesinato. El asesinato de Santiago Nasar se convierte en el eje en torno al cual gira toda la novela. Esta no es una construcción propia de un texto periodístico, sino de un texto literario. Lo que queda resaltado es la muerte en el momento mismo del asesinato. Los sucesos reales no le interesan tanto en sí mismos, sino como el reflejo de la idea del destino, y la visión de la vida como una tragedia sin sentido.
“Crónica de una muerte anunciada” se debe estudiar como una obra literaria para la cual García Márquez se ha apoyado en unos hechos reales, y ha elegido voluntariamente una forma periodística.

Perspectivismo.Relacionado con la idea de montaje, de cómo está escrita. La obra está construida como una investigación periodística, pero a la vez como un collage. El autor lo hace así porque lo que él está haciendo es una investigación periodística sobre la muerte de Santiago Nasar, e intenta resolver tres preguntas:
¿Por qué mataron a Santiago Nasar?
¿Santiago Nasar quitó la virginidad a Ángela Vicario?
¿Por qué nadie evitó la muerte de Santiago Nasar?

La respuesta a la pregunta de si Santiago Nasar se acostó con Ángela Vicario queda respondida, pero desde diferentes puntos de vista. Ángela dice que sí, y hay gente que opina que no.

Hay una voz, el elemento base de la obra, el narrador. Tiene varios papeles. Es un narrador cronista (su papel consiste simplemente en buscar información), es un narrador testigo (mejor amigo del protagonista, que ha vivido casi todos los hechos menos el principal. No sabe que van a matar a Santiago Nasar). Actúa en determinados casos como un narrador omnisciente. Esta es una forma de presentarse. La obra incluye por un lado información proporcionada por documentos oficiales escritos, y por otro lado informaciones proporcionadas por otros personajes.

Los documentos oficiales son el sumario del juicio que se celebró como consecuencia del asesinato (declaraciones de testigos, anotaciones del juez...) y el informe de la autopsia.
Las informaciones proporcionadas por otros personajes es la fuente que mayor diversidad da a la obra. Cada personaje dice una cosa distinta.

Después de todas las informaciones no tenemos una realidad única, sino múltiple. Ejemplos de perspectivismo: Unos dicen una cosa y otros otra acerca de si Santiago Nasar se acostó con Ángela Vicario. El día del asesinato llovía o no. Acerca de esto también hay opiniones distintas.

Con esto, García Márquez quiere insistir en que lo único importante es el asesinato, y lo demás es secundario, y da igual que sea de una manera o de otra.

La fatalidad vista como resultado de las torpezas humanas.El elemento fundamental de la obra es el FATUM/DESTINO. Santiago Nasar muere porque está destinado a morir, y ese destino es irrevocable. Esta idea del destino como una fuerza de la que los personajes no pueden escapar, es propia de García Márquez.
Su principal obra, “Cien años de soledad” gira en torno a la misma idea, pero en este caso es una familia entera, los Buendía, la que tiene escrito el destino. Durante el día que lo van a matar son varios los personajes que lo dan por muerto antes de que lo asesinen.

Relacionado con las torpezas humanas:· La madre de Santiago Nasar sabe interpretar sueños y se equivoca.
· La madre cierra la puerta (sin querer) cuando su hijo podía haberse salvado.
· La madre del narrador intenta avisar a Santiago metiendo una nota, pero no la ve nadie. Esto no es una torpeza.
· La hija de la criada deja la puerta abierta, cosa que nunca hace.

El sentido de la honra como desencadenante de la tragedia.La honra es la razón de la muerte de Santiago Nasar, y está relacionada con el hecho de que Ángela Vicario no es virgen en el momento de su matrimonio. Esta es una mentalidad tradicional en la sociedad hispana, y estas ideas forman el núcleo del teatro español clásico.
La altanería como factor de apoyo para el desencadenamiento de la tragedia.
Como epígrafe de la novela, el autor pone como protagonista a la historia de amor entre Bayardo San Román y Ángela Vicario. (La caza de amor es de altanería). Se convierte en una lucha entre el orgullo de uno y el del otro. La palabra “altanería” tiene por un lado el significado de orgullo, y por otro significa un deporte, el de caza de aves de presa.
¿Es altanero Santiago Nasar? Básicamente es como Bayardo San Román. Joven, guapo, rico, valiente. Un dato que los relaciona mucho es el de los gastos de la boda.

Visión de “crónica de una muerte anunciada” desde el concepto de tragediaLa obra tiene muchos parecidos temáticos y formales con una tragedia clásica. ¿Por qué puede verse como una tragedia?
· El destino. Cómo influía en la vida de los seres humanos (tema fundamental de la tragedia)
· La clase social alta de los protagonistas. Esto era lo normal en la tragedia.
· La muerte cierra la obra, exactamente igual que en las tragedias clásicas.
· El protagonista probablemente es inocente
· La profusión de sangre. La sangre sale a escena. En el teatro de Shakespeare todos los muertos salen a escena. El asesinato en sí es sangriento, pero todavía lo es más la autopsia.
· Es la propia madre la que evita que se pueda salvar. Esto le da un sentido de tragedia.
· Todo el pueblo funciona como el coro de una tragedia griega en el momento del asesinato.

CONCLUSIONESLa Obra ha sido uno de los mejores libros que ha llegado a nuestras manos, al terminar de leernos el primer capitulo ya sabes el final. Aunque no sepas como ocurrió pero ya lo sabes. La forma de escribirlo esta muy bien se puede leer aunque cambie de tiempo cronológico de un párrafo a otro. Nos esta contando cuando fue al archivo a por datos para escribir esta crónica que igualmente te esta contando cuando Bayardo conoció a Ángela.

Otra característica a resaltar de este libro es que te engancha desde el primer párrafo aunque ya conozcas el final con solo leer el prologo. Las descripciones están muy bien hechas se ve que vivió el caso de cerca y además supo informarse bastante bien, como las entrevistas posteriores con Ángela y Purísima Vicario y supo mantener hasta el final la emoción, se destaca el desconcierto que te crea al leer por los vericuetos de la trama.

Cuando terminas de leer el primer capitulo te vas creando una idea de cómo va a ser la historia pero nosotros creíamos que Ángela se había casado con Santiago, pero cuando terminas de leer el segundo capitulo vemos que Santiago no tiene nada que ver y que aparece Bayardo y se casa con Ángela Vicario.
Respecto a Santiago su reacción cuando se vio con los hermanos Vicario encima no fue de pánico sino más bien el desconcierto de la inocencia. Mi impresión es que murió sin entender su muerte.

Crónica de una muerte anunciada es, sobre todo, una exacta y eficaz pieza de relojería. Los hechos que rodean la muerte de Santiago Nasar, en la madrugada siguiente al fallido matrimonio de Bayardo San Román con Ángela Vicario, van siendo reconstruidos uno a uno por el narrador, agregando cada vez, con los testimonios de los protagonistas, la información necesaria para que el muro se levante en equilibrio,para que la curiosidad del lector quede azuzada y se forme una ambiciosa historia coral, nutrida de múltiples voces. Las voces de todos aquellos que, años después, recuerdan, confiesan u ocultan algún detalle nuevo del crimen, algún matiz que completa la tragedia. Porque al fin y al cabo Crónica de una muerte anunciada es también una tragedia moderna. Los personajes son empujados a la acción por fuerzas que no controlan. Los hermanos Vicario, los asesinos, se ven obligados a cumplir un destino, que es el de lavar la honra de su hermana, matando a Santiago Nasar. Pero ninguno de los dos quiere hacerlo, y, como dice el narrador, «hicieron mucho más de lo que era imaginable para que alguien les impidiera matarlo, y no lo consiguieron».

El «yo» inquietante que desde el principio reconstruye los hechos se va reconociendo en el autor hasta descubrirse del todo, pues dice: «Muchos sabían que en la inconsciencia de la parranda le propuse a Mercedes Barcha que se casara conmigo, cuando apenas había terminado la escuela primaria, tal como ella misma me lo recordó cuando nos casamos catorce años después».(Garcia Marquez)

De este modo el título del libro se acaba de llenar de sentido: no sólo es una muerte anunciada, sino que además se trata de una crónica, en el mejor estilo periodístico. García Márquez, el cronista, cita las fuentes de cada información precisando el origen, sin que nada quede al azar de la imaginación.

Quisiéramos que este final del prologo del libro realizado por Santiago Gamboa fuese una de nuestras conclusiones aunque dichas por el: «La muerte ya estaba anunciada; y aún hoy, al releerlo, vuelvo a sentir que es posible, en medio de la tragedia, que los cuchillos no alcancen a Santiago, que alguno de los mensajeros llegue a tiempo y él escape, que la puerta de su casa se abra. Y no sucede. Santiago Nasar vuelve a morir. Me pregunto si los lectores de este libro, dentro de doscientos o trescientos años, desearán lo mismo al leer sus páginas. Quizás sí. Lo que es seguro es que Santiago Nasar y su muerte anunciada serán en ese entonces una de las pocas cosas de nuestra época que aún estarán vivas.»

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA1- Garcia Marquez Gabriel “Crónica de una muerte anunciada” Colección La Honda Casa de las Américas
2- Gamboa Santiago “ Prologo de Crónica de una muerte anunciada” Edición Digital pdf
3- Anderson Imbert Enrique “Historia de la Literatura Hispanoamericana” Edit. Félix Varela 2003 tomo II
4- Barrios de Murguía Marisela “Crónica de una Muerte Anunciada” 1998
5- Cabrales Arteaga José Mª “Literatura hispanoamericana : S. XX” Editorial: Playor 1983
6- Literatura Alternativa “ Enciclopedia Encarta” 2006
7- Literatura Alternativa “Sitio Web Rincón del Vago” Publicaciones
8- Valverde José Mª “Historia de la literatura universal” De la vanguardia a nuestros días.1986

AUTORES:
Ada Mercedes Peña Gonzalez
Valmis Aragón Martinez

Asesor: Dr. Francisco Blardoni Folas

Información "Crónica de una muerte anunciada"

http://www.edu.xunta.gal/centros/iesvilalonga/system/files/CR%C3%93NICA%20DE%20UNA%20MUERTE%20ANUNCIADA%20DE%20G.pdf

martes, 31 de enero de 2017

Teatro de Lope de Vega

https://aulico.files.wordpress.com/2010/10/sobre-el-teatro-barroco-y-lope-de-vega.pdf

Análisis acto I Fuenteovejuna

Análisis “Fuenteovejuna” (Escenas finales del acto I)
Trabajo realizado por la Prof. Paola De Nigris

Laurencia y Frondoso

En las escenas finales de este acto podemos encontrarnos con el triángulo amoroso que da lugar a que se desencadene el conflicto. Si bien este ya está planteado desde el principio del acto I,  aquí es cuando llega al momento más fuerte, y prepara el comienzo del desarrollo.
Vale precisar que el conflicto, el abuso de poder y el honor del pueblo, están planteados en dos niveles. El abuso de poder lo encarna el Comendador Fernán Gómez, quien no sólo lo aplica en la villa (el pueblo), sino también en la corte. Por esa razón podemos decir que el enfrentamiento villa/corte será uno de los ejes cruciales de la obra.
El Comendador, hombre seguidor de la Beltraneja, está creando la conspiración para derrocar a los reyes católicos, siendo él un noble también, caballero, quien ha obtenido sus tierras por el favor de la institución monárquica, que ahora pretende derrocar, pero no para crear una república, sino para poner a otros reyes. Es una trama política, en la que el Comendador también es un rebelde. Pero es un caballero, un guerrero y un hombre que considera que sólo los de su clase son hombres.
El pueblo, la villa, el villano, el campesino, el humilde trabajador de la tierra no es un ser humano, sino un animal que está en el mundo para complacer sus deseos, sean carnales, sean de poder. Nada le gusta más que ver el miedo en el pueblo, el sometimiento de los “animales villanos” como si fuera el dueño de ellos. En cierta forma lo es, dado que es Señor feudal de la villa Fuenteovejuna, y es el mismo pueblo el que sabe que debe presentarles sus respetos, y así lo hace, sumisamente.
Pero existe en el pueblo un concepto que el Comendador no reconoce: el de la honra. Así como se discutiría si los animales tienen alma, Fenán Gómez no reconoce que el pueblo tenga honra. La honra sólo puede considerarse en caballeros, en nobles, en quienes merecen reconocimiento. El campesino vulgar no lo merece, a nadie importa su existencia. Así ve el mundo el Comendador. La honra existe porque existe quien la reconozca, porque existe la mirada de un tercero que testimonia la misma. En el caso de un guerrero esto resulta relativamente fácil; entra en una ciudad, arrasa con todo, es cruel y crudo, y los vencidos y los vencedores pueden reconocer y apreciar la valentía del mismo, así como su crueldad y/o grandeza.
En cambio, en la villa el concepto es distinto. El campesino medieval no se plantea la necesidad de un reconocimiento por parte de la nobleza. Sabe que su función es servirla. Sin embargo el pueblo considera que tiene honor, esto se posee por el simple hecho de existir. Así un hombre tiene el derecho de ser respetado en su honor, por el simple hecho de ser humano. Y aun así, aunque sea humilde, su honor también está unido a la mirada de sus semejantes. Así el honor de una doncella, no sólo es su virginidad, sino también la mirada de sus pares a ese respecto. La diferencia entre honor y honra es un aspecto complicado a dilucidar, pero en el teatro de Lope parece estar usado de forma indistinta. Lo cierto es que el pueblo también tiene una reputación que defender ante sus pares y un honor que conservar ante sí mismo. Es obvio, que este concepto es mucho más profundo que el que maneja el hombre de la corte, y sobre todo el Comendador, que cree que tal afirmación es un disparate. ¿Cómo un villano o villana, que tienen el mismo valor que un animal, podrían compararse al honor de un caballero, guerrero, valiente y gallardo? Desde esta perspectiva, el conflicto adquiere dimensiones diferentes.
Frondoso y Laurencia, los personajes protagónicos junto al Comendador, son dos villanos, hombres de pueblo, humildes campesinos cuya mayor satisfacción es disfrutar de la sencillez de la vida. Ellos representan el futuro de la villa, son los enamorados que traerán nuevas manos para cultivar la tierra, para que el pueblo prospere. Son la esperanza de Fuenteovejuna. Jóvenes que en una situación normal, darían a su tierra la riqueza del amor y la abundancia. Pero lejos está el Comendador, dueño de esa tierra, de pensar en esos menesteres, en esas pequeñeces. Su deseo es que le rindan pleitesía, que lo obedezcan, que se sometan a su voluntad, sin cuestionamientos, y su placer será no sólo utilizar sus apetitos sexuales para satisfacer sus ansias de poder, sino también ver cómo los hombres nada pueden hacer frente a sus desenfrenos, porque le temen, porque lo respetan,  porque le deben.
Escena de Frondoso y Laurencia
Esta escena está cargada de un erotismo recatado y pudor. Es una escena de flirteos, de coqueteo, en que Frondoso se declarará a Laurencia y ésta pondrá, con encanto y recato, sus reparos. Son dos jóvenes, “adolescentes” intentando concretar un futuro que ambos saben que el pueblo desea. Laurencia, como mujer pudorosa, tiene por mayor estima, ante todo su honor, mientras que Frondoso, joven gallardo, sólo aspira al amor de Laurencia. Ella siempre intentará estar segura de que su honor estará intacto, y tratará de poner a Frondoso en situación de comprometerse, y no lo aceptará hasta no estar segura de que su compromiso es serio. Por esto ella dará largas al asunto, de forma contradictoria, tratando de “acorralar” a Frondoso, para que él descubra sus verdaderas intensiones para con ella.
Así Frondoso intentará convencerla de que su amor es verdadero, y para ello utilizará expresiones comunes y tendrá que ser creativo y convincente para que Laurencia crea en él. Sin embargo, esta escena, cargada de la gracia de la sencillez juvenil – no así en su lenguaje, que es típicamente barroco, y por lo tanto cargado de metáforas, contradicciones y rebusques literarios – adquiere otra luz a la hora de contraponerlo con la escena del Comendador y Laurencia. En la siguiente escena, el Comendador se mostrará en forma antitética a Frondoso. Mientras éste está seduciendo, en un clima cargado de ternura e intimidad, en la escena siguiente, el Comendador mostrará la seducción en forma agresiva, violenta, amenazadora. Es la actitud de Laurencia la que deja claro que ella conoce realmente cuándo se encuentra en peligro. Mientras que Frondoso es un hombre conocido, con el que está coqueteando y sabe que será respetada por él, por ello se aleja para buscar estar a solas con él y hacerle confesar sus intensiones, cuando aparezca el Comendador buscará escaparse de él, porque sabe que el respeto por ella no será jamás considerado, dado que en el pensamiento y la forma de ser de Fernan Gómez no está tal consideración.
La escena comienza de los amantes comienza con un parlamento extenso de Laurencia en que ella intenta plantear la situación entre ellos. Está claro que Frondoso ha venido acercándose a ella pero jamás ha concretado sus intensiones. Así Laurencia elige separarse del resto de las mujeres que están lavando en el río, para buscar un momento a solas que permitan a Frondoso declararse.
A medio torcer los paños,
quise, atrevido Frondoso
para no dar qué decir,
desviarme del arroyo;
Es ella la que dice “quise”, en primera persona, su voluntad es buscarlo, dejar de hacer sus quehaceres para acercarse a él, pero esto es atrevido por parte de ella, daría que hablar al pueblo, que ya bastante espera de ambos. Así que ella no puede dejar de intentar justificarse diciendo que ha tenido que cometer esa osadía a causa de los atrevimientos de Frondoso que han dado lugar al comentario de la villa. En definitiva, la culpa es de él, y ella no es más que una víctima de los “acosos” de Frondoso. Esto es lo que dice en palabras, pero no necesariamente en hechos, ella juega a ofenderse, pero cuando realmente exista una ofensa con el Comendador intentará escapar. Su tono será realmente duro, y sus acciones cortantes, no así en esta escena en que invitan a Frondoso a que se declare, aunque pretenda ser aparentemente dura. Frondoso es el “atrevido”, cuando en realidad la que se atreve es ella a alejarse del resto, porque sabe que no existe real peligro.
decir a tus demasías
que murmura el pueblo todo,
que me miras y te miro,
y todos nos traen sobre ojo.
La actitud de Frondoso es para ella “demasías”, pero se tratan de actitudes que seguramente la hacen sentir halagada, aunque al no tener la confirmación de sus intensiones, dichas actitudes pueden ser peligrosas para su honra. Por eso ella pone por delante al pueblo “que todo el pueblo murmura”. De esta manera ella lo carga de responsabilidad, si todos los ven, él debería responder  como es preciso a un hombre, su honor femenino puede estar en entredichos y corresponde a él que las cosas no salgan de su línea. Utiliza el paralelismo sinonímico (cuando la estructura gramatical es la misma y el concepto también “me miras y te miro”) para ponerse en pie de igualdad con él.
Frondoso lleva la acción, pero Laurencia no puede tampoco dejar de responder a la provocación de la mirada, de esto se desprende, entre líneas, el deseo reprimido de Laurencia. La mirada de ellos triangulada con la del pueblo es lo que hace que el honor este en juego, y por lo tanto que a ella le inquiete el tema.
Y como tú eres zagal
de los que huellan, brioso,
y excediendo a los demás
vistes bizarro y costoso, 
Esta mirada contradictoria de Laurencia queda clara en el halago que ella hace de él: “tú eres zagal/ de los que huellan, brioso”; él es joven que pisa fuerte, que tiene bríos como un caballo, lleno de pasión y empuje. Por eso ella misma dice que excede a los demás, que es más hermoso que el resto de los jóvenes del pueblo, y aún presume de serlo desde su forma de mostrarse. Pero esa pequeña “arrogancia” que le atribuye a Frondoso, no es más que un halago disfrazado de reproche, para que no se vea lo que a ella le provoca su presencia. Es como si se confesara en estos cuatro versos, otra demasía que no se permitirá, y por eso  vuelve a poner el pueblo por delante: todos afirman “diciendo que ya para en uno somos”. Si todos lo dicen, pues falta que él lo diga. Falta que ponga en claro su juego, aunque ella hará de cuenta que tal tema no le preocupa, ni siquiera le interesa. Tal vez es el miedo a ser descubierta en su deseo, tal vez es que no quiere dejarse ver hasta no estar segura de que él es capaz de morir por defender el buen nombre de ella. Es por eso que al final del acto, cuando Frondoso se enfrente al Comendador para defender su honor, ella sabrá, con absoluta certeza las intensiones de él, aunque en realidad nunca las dudó realmente, pero tampoco podía darlas por ciertas sin comprobarlo. Nunca hubiera deseado que fuera de esta forma, pero el Comendador viene a poner en peligro lo que se hubiera dado de forma natural en ellos.
en todo lugar no hay moza,
o mozo en el prado o soto,
que no se afirme diciendo
que ya para en uno somos;
La mirada del pueblo confirma la unidad de los amantes, “ya para en uno somos”, están unidos por algo más fuerte que el amor entre uno y otro, están unidos por la voluntad popular, por lo tanto ambos son responsables no sólo de que la unión se concrete, sino también de que el pueblo prosperen. Son uno, su unión es inseparable, y cargarán con el pueblo. También será así cuando se enfrenten al Comendador, no serán sólo ellos, aunque el pueblo no lo acompañe en el momento de la rebelión, de forma palpable, ellos saben que el enfrentamiento también implica el honor del pueblo aunque ellos no sepan reconocerlo hasta que el momento se haga crítico.
y esperan todos el día
que el sacristán Juan Chamorro
nos eche de la tribuna
en dejando los piporros.
Y mejor sus trojes vean
de rubio trigo en agosto
atestadas y colmadas,
y sus tinajas de mosto,
Son en estos versos que Laurencia deja en claro la importancia que es para el pueblo la unión de ellos dos. Todos esperan, y detrás de ese “todos” también está ella, sólo que no quiere confesarlo, sino al contrario, tratará de hacer creer a Frondoso que tal actitud “me ha llegado a dar enojo”, queriendo dar a entender que le es indiferente lo que el pueblo piense. Pero el sólo hecho de mencionarlo nos hace pensar que en realidad no es así. Incluso la reiteración anafórica “ni” nos habla de una insistencia en querer demostrar que no es cierta su indiferencia, sino un artificio para que Frondoso explicite sus intenciones.
La relación está vinculada a la prosperidad del pueblo, si ellos están juntos, todos se benefician, y sobre todo la tierra prospera, por eso ella recurre a imágenes de abundancia tales como los trojes de trigo y las tinajas de vino atestadas y colmadas. La tierra, la fecundidad, la posibilidad de progresar están vinculadas y esperanzadas con el amor y la procreación de una joven pareja. Esta vinculación entre la tierra y la procreación amorosa es un tópico de la literatura española que tomará más adelante, el teatro de García Lorca, en obras como Yerma o Bodas de sangre.
Pero en ese “todos” al que recurre Laurencia también está incluida la iglesia, sus costumbres, sus ritos, sus mandamientos, y por lo tanto el ojo avisador, el que avala la honra de los hombres, y en el que ella se sostiene para mantenerse pura. Así menciona al sacristán que desea, junto con todo el pueblo, que ellos dejen de cantar en el coro juvenil, para sentarse en el lugar de las parejas ya bendecidas, ella está tratando de dejar en claro cuáles son sus expectativas, sólo podrá hablar de amor si antes están avalados por la Iglesia. Pero no lo dice abiertamente, lo pone en boca de los demás, y ella se oculta tras el deseo de “los otros”. 
Así Frondoso deberá esforzarse para lograr conquistar a Laurencia, y no puede hacerlo desde un lugar común. Por eso lo intentará tres veces, y recién al final se acercará a algo más creíble para ella. 
Tal me tienen tus desdenes,
bella Laurencia, que tomo,
en el peligro de verte,
la vida, cuando te oigo.
Si sabes que es mi intención
el desear ser tu esposo,
mal premio das a mi fe.
Utiliza para referirse a ella una antítesis que la definirá como personaje. Algo parecido le dirá el Comendador cuando intente también seducirla. Sin embargo Frondoso le dice con dulzura que el desdén, que tanto la caracteriza lo está volviendo loco, tanto que pone en peligro su vida por acercarse a ella. Esta actitud desdeñosa de ella, está acompañada del epíteto “bella”, porque si bien lo desprecia no deja de ser una mujer que exalta en hermosura, seguramente ésta radica de su actitud precavida para con los hombres. 
En cambio el Comendador le dirá:
Aquesos desdenes toscos
afrentan, bella Laurencia,
las gracias que el poderoso
cielo te dio, de tal suerte,
que vienes a ser un monstruo.
Una vez más reconoce la actitud desdeñosa de Laurencia, pero para con el Comendador tiene otro fundamento, por eso él la insulta diciéndole que son “toscos”, brutos, vulgares, y que insultan la belleza que el cielo le ha dado (“las gracias que el poderoso/ cielo te dio”), ya que si Dios le ha dado el don de la belleza, debería ser más dócil, sobre todo para entregarse a él, y como no lo hace, su cualidad de “bella” (la misma que había reconocido Frondoso) se transforma en “monstruo”, porque es arisca al no regalarle a él sus dones. Nótese la violencia con que el Comendador le dice a Laurencia que es desdeñosa y bella. Esto se debe a que los propósitos de uno y otro personaje son diferentes. Frondoso quiere casarse, ser compañero, ser el amor de Laurencia, el Comendador sólo quiere violarla, poseerla carnalmente, “cazarla”, porque es arisca y no se entrega fácilmente, además porque es la hija del alcalde.
Volviendo al primer intento de Frondoso, éste explicita que desea ser su esposo, pero esto no es suficiente, porque podría decirlo simplemente para ser tener la gracia de Laurencia, que se entregue a él y luego no cumplir con sus votos. Laurencia puede suponer que las intensiones de Frondoso son buenas, sino no buscaría estar a solas con él para que diga qué quiere, pero no confía en ningún hombre.
El primer intento de Frondoso fracasa por su obviedad. En el segundo intento apela a la compasión, a conmover a Laurencia, a través de preguntas que sugieren que en su postura firme es inconmovible ante el “sufrimiento” de Frondoso.  Pero las excusas que él plantea también son una hipérbole  (exageración) que cae en un lugar común: “ni bebo, duermo, ni como”. Es decir no puede disfrutar de las necesidades básicas que mantendrían vivo a un hombre. Esto es una exageración porque si fuera cierto no estaría vivo. Es por eso que para ella este planteo no es sincero, sino común en el ardid de la conquista. Ella espera, de alguna forma, ser convencida con algo más creativo, que suene más sincero.
¿Posible es que no te duelas
de verme tan cuidadoso
y que imaginando en ti
ni bebo, duermo ni como?
Es en esta nueva descripción de Laurencia, Frondoso vuelve a resaltar el rigor de ella, y lo hace a través de una nueva antítesis: “tanto rigor/ en ese angélico rostro”. Nótese la dulzura con que él la asocia con lo divino, y le anexa la firmeza que iría en contra de sus deseos, ya que no le permite acercarse fácilmente. A su vez, esta simpleza con que construye la antítesis se contrapone violentamente con la forma con que el Comendador también asocia su apariencia divina con la tosquedad que ella contesta ante los ruegos masculinos. Frondoso es delicado para dirigirse a ella, lo hace con respeto, incluso su ira por la brusquedad de Laurencia no es motivo para insultarla, sino para expresar lo mal que se siente. Ante ese comentario, ella será igual de brusca “pues salúdate, Frondoso”, no es su problema, tiene claro que no es responsable por lo que él sienta. Pero la dureza de ella en este caso tiene el propósito de poner a Frondoso en situación de agudizar su inventiva. No es la misma dureza que tendrá frente al comendador, donde sabe claramente que está en peligro real.
¿Posible es tanto rigor
en ese angélico rostro?
¡Viven los cielos, que rabio!
Es en el tercer intento que Frondoso se acerca a su cometido, cuando personaliza su pedido, es decir cuando logra plantear una figura desde la profundidad de su ser, y por lo tanto expresa el verdadero anhelo de él, no es común, no es algo que Laurencia haya escuchado antes. Así él utiliza la comparación “como palomos”, poniéndose los dos en un plano de igualdad, son dos animales que “juntos los picos”, se besan, y se abrazan “con arrullos sonorosos”, con la felicidad natural de estar juntos. Las palomas son aves asociados a la diosa Afrodita, diosa del amor, y también son animales que suelen estar juntas durante toda su vida, así que la comparación que hace el personaje está cargada de lirismo. Pero obviamente, una vez que la expresa le aclara que ese deseo lo cumplirá después de pasar por la iglesia, como corresponde al deseo de ella. 
Ya te pido yo salud,
y que ambos, como palomos,
estemos, juntos los picos,
con arrullos sonorosos,
después de darnos la iglesia...
Ante esta expresión ingeniosa de Frondoso, Laurencia comienza a darle esperanzas: “aunque no te quiero bien/ ya tengo algunos asomos”. Es el pudor del personaje lo que no le permite abiertamente decir lo que siente, pero sí insinuar que tal vez estaría dispuesta a formar ese proyecto de vida que todos esperan de ellos. Ella no le va a decir que sí sólo a Frondoso, sino también a todo el pueblo. Jamás se atreverá a asegurar un amor abierto por él, sin embargo lo manda a hablar con su tío, para que concierten la boda.
Es este clima de intimidad y coqueteo amoroso, dulce, sincero y sencillo el que se rompe cuando entra el Comendador. Este vendrá con intenciones antitéticas a las de Frondoso, y si la escena era de candidez, ahora será de violencia, de abuso de poder. 
Laurencia sabe que el Comendador encarna el verdadero peligro y por salvar a su amado, para que no se enfrente a él, es que cree que ella sola puede manejar la situación, escabulléndose del Comendador, por eso le pide a Frondoso que se oculte, algo que él hace de mala gana. Vale explicar que son dos hombres, pero de diferente clase social. El Comendador es un caballero, Frondoso un campesino. El primero tiene para la realeza honor, en cambio el segundo no es considerado como un hombre, sino como parte de la tierra, la corte no concede al campesino el derecho al honor. Por lo tanto es impensable que éste se levante contra un cortesano, jamás sería admitido, ni en la Edad Media, ni muchos siglos después.  Es por eso que la gran transformación que introduce Lope en esta obra es la de conceder el honor también al pueblo campesino. La obra termina con el perdón real a toda la villa por levantarse contra el Comendador, pero en realidad, si esto hubiera sucedido (y sucedió ya que está basado en un hecho real según cuentan las crónicas) es evidente que por más que fuera toda una villa la que se levantara, sería imposible que el rey los perdonara, porque su acto es visto como algo que debe ser castigado.
Laurencia y el Comendador
Diametralmente opuesta es esta escena con la anterior. El Comendador viene cazando y jamás saldrá de ese papel de cazador. Viene a romper la intimidad, a formar el vértice del triángulo amoroso, pero se impondrá por la fuerza y sus intenciones no son amar a Laurencia, como quisiera Frondoso, sino poseerla como quien gana un trofeo que le ha resultado muy difícil de conseguir, porque se le ha escapado de las manos por mucho tiempo. Ni siquiera es un deseo sexual plenamente, sino de poder, de tiranía.
No es malo venir siguiendo
un corcillo temeroso,
y topar tan bella gama.
Desde el primer parlamento, el Comendador deja en claro que su posición es agresiva. Se anuncia provocando miedo, marcando sus intensiones: cazar, no importa qué, es lo mismo que sea un “corcillo” como una mujer. Incluso las relaciona a través de la metáfora “gama” que es un ciervo veloz. Así la pone a la altura de una presa de caza, un animal que él, como hombre viene a buscar. Nótese la diferencia con Frondoso que cuando vincula a Laurencia con un ave (“palomos”), él no queda afuera de esa relación, él también se relaciona con el ave; en cambio aquí el Comendador jamás se visualiza a él como una bestia. Él es el cazador, y por más que Laurencia sea bella, no deja de ser un animal.
Ella sabe ante quién está, y sabe que la situación es verdaderamente peligrosa. Sabe que debehuir, ser firme, pero no puede faltar al respeto que le debe a un cortesano como el que tiene enfrente.
Aquí descansaba un poco
de haber lavado unos paños;
y así, al arroyo me torno,
si manda su señoría.
Otra diferencia con la escena anterior, mientras Laurencia quiso apartarse para enfrentar a Frondoso, ahora quiere huir, y esta voluntad es lo que nos muestra claramente que ella tiene absoluta conciencia de la situación, y que Frondoso, que el desdén que le mostró a Frondoso, que para ella es un igual, no era más que una representación de enamorado. 
No deja de mantener la fórmula del respeto, aunque sea para que él crea que no lo está rechazando directamente, sino que está cumpliendo con su deber de estar con su gente (“si manda su señoría”). Pero el Comendador es un hombre inteligente, y como cazador sabe las intensiones de Laurencia, así que sabe que por más que intente mantener el protocolo del respeto, está rechazándolo, y como su intensión es tomarla, con o sin su consentimiento, poco le importa el respeto que ella intente demostrar. 
Es por ello que se apresura a demostrarle que comprende sus desdenes, aunque intente disfrazarlos y que esto la transforma en algo monstruoso porque no se le entrega, porque insulta al cielo siendo tan bella y tan egoísta con él. Su forma de tratarla es una vez más agresiva y un intento de denigrarla nuevamente, como lo hizo al decirle “gama”, de esta manera minar su seguridad.  Esta es la primera estrategia de cazador que utiliza el Comendador. La segunda será amenazarla, sugiriéndole que ahora están solos y no existe nadie que pueda salvarla de las intensiones que él trae.
 Mas si otras veces pudiste
hüír mi ruego amoroso,
agora no quiere el campo,
amigo secreto y solo;
La mención al campo resulta bien interesante por varios aspectos. En primer lugar porque el Comendador está personificando al campo “amigo secreto y solo”, un testigo silencioso, que según él está a su favor, guardará el secreto, y será un aliado de sus fechorías, que jamás podrá denunciar.
Sin embargo, ese “amigo” que él considera suyo, tiene en realidad una doble cara, dado que es Frondoso quien está oculto en ese campo, y él no lo sabe. Así que lo que cree amigo ahora, será enemigo para él después, y lo que Fernán Gómez piensa como enemigo de Laurencia, terminará siendo el amigo que la salve. La soledad del campo es el testigo que necesita para que el honor cobre sentido. Si realmente no hubiera nadie entonces la acción del Comendador jamás sería corroborada, pero en el momento que hay un testigo, Frondoso, este deberá morir para que la honra del Comendador no se vea manchada.
que tú sola no has de ser
tan soberbia, que tu rostro
huyas al señor que tienes,
teniéndome a mí en tan poco.
La soberbia del Comendador es clara por eso la trata de soberbia al no querer aceptarlo a él, al tenerlo “en tan poco”, siendo que él es el señor, y por lo tanto debería considerarlo como algo mucho más importante que ella. De alguna forma está siendo irónico con ella, está demostrándole que su actitud es necia por no saber reconocer lo importante que es él.
La tercera estrategia del Comendador implica también despreciarla, a la vez que la pretende poseer. Ahora le mostrará que muchas mujeres se entregan a él, y que aún esas mujeres tienen mucho más que perder ya que estaban casadas. 
¿No se rindió Sebastiana,
mujer de Pedro Redondo,
con ser casadas entrambas,
y la de Martín del Pozo,
habiendo apenas pasado
dos días del desposorio?
Convengamos que para cada uno de los personajes el honor significa cosas diferentes. Para Laurencia es la virginidad y el reconocimiento de su pureza, de su enteresa por parte de la comunidad. Para el Comendador es algo que sólo poseen los cortesanos, y en todo caso, si algo debe reconocerse en alguien, es en un hombre, y no en una mujer. Ellas estarían más abajo que un campesino, y ya estos eran visto por él como un animal. Pero el deseo de él de poseer mujeres no es solamente por lascivia, también es por demostrar su poder. Sometiendo a sus mujeres, su placer es ver que los hombres nada hacen por defenderlas, ya que le temen al Comendador. Por eso para él ellas tenían más que perder, porque podrían perder a su marido al estar con él. Sin embargo para ella eso es algo absolutamente impensable. El honor es lo más importante y lo que está en riesgo, y justamente no tiene nada que ver con estar o no casada.
Ésas, señor, ya tenían
de haber andado con otros
el camino de agradaros;
porque también muchos mozos
merecieron sus favores.
Es en esta constestación que ella deja en claro que en realidad el concepto de honor es diferente para ella. Esas mujeres, casadas o no, se entregaban fácilmente, muchos han estado con ellas, así que ningún mérito tiene el que las haya poseído. Es justamente la rebeldía de Laurencia, la dureza para no entregarse, lo que realmente seduce al Comendador, no es ella, sino que no se someta.
Laurencia contesta con respeto pero también con firmeza. Lo pone en su lugar, pero sin faltarle el respeto. Así se atreve a decirle que es un hipócrita. La cruz que lleva en el pecho debería representarlo como un caballero cristiano, que debería manejarse con los valores rectos que rigen a esta moral. Sin embargo, su comportamiento es más parecido al de un demonio, es decir la encarnación del mal. En una palabra, parece una cosa pero en realidad es otra. Esta dualidad entre hipocresía y sinceridad se plantea también en la dualidad villa/ corte, tópicos de la literatura de Lope.
Id con Dios, tras vueso corzo;
que a no veros con la cruz,
os tuviera por demonio,
pues tanto me perseguís.
El Comendador toma las palabras de Laurencia con ligereza. No le importa sus insinuaciones, su propósito era poseerla, sin importar si era por conquista o por la fuerza, eso no es relevante.
Empezará por intentarlo por las buenas, pero para demostrar su poder poco importa si lo logra por esos medios. Mejor si no es así, eso le da la oportunidad de generar más miedo. El poder del Comendador se basa en la fuerza y el respeto que todos le tienen por someterse a él, no el ingenio de la seducción, como pasaría con Don Juan Tenorio.
¡Qué estilo tan enfadoso!
Pongo la ballesta en tierra
[puesto que aquí estamos solos],
y a la práctica de manos
reduzco melindres.
Se burla del límite que ella le pone, por eso le dice “qué estilo tan enfadoso”, demostrándole que su enojo en nada lo haría detenerse, reducirá “melindres”, es decir, estas palabras tan poco importantes para él. Lo que piensa hacer es más interesante.
El error del Comendador es no sólo creer que está solo, sino también descuidarse y poner la ballesta en tierra. Piensa que esta mujer no es un peligro para él, y poseerla será algo fácil, simplemente “práctica de manos”, como si fuera un simple acto, de poca importancia.

Frondoso y el Comendador

Ante el peligro en que se encuentra su enamorada, y el pedido de ayuda que ella hace,  Frondoso sale de su escondite y toma la ballesta que el Comendador confiado había deja en el suelo.
La ballesta es el símbolo de de poder de Fernán Gómez, es la representación de su virilidad ante otro hombre, así que cuando Frondoso lo amenaza con su arma es una deshonra para el caballero. 
Pero mirando a Frondoso y poniéndonos en su situación, podemos a ver a un joven, apasionado pero indignado ante al injusticia que está siendo testigo. Cualquier adeolescente en tales circunstancias sería incontrolable, pues la juventud no mide consecuencia de sus actos. Así lo que resulta admirable y heroico de este personaje es que a pesar de su juventud no se deje manipular o caiga en las propias redes de su pasión, matando o sublebábdose contra el Comendador.

(Aparte) Si tomo
la ballesta ¡vive el cielo
que no la ponga en el hombro!

Este comentario de Frondoso es un “aparte” marcado por el dramaturgo, porque no lo dice para los  personajes que están arriba del escenario, sino que se lo dice a sí mismo, son sus pensamientos que los verbaliza para que el público lo escuche. Es una amenaza, sabe que tener la oportunidad de agarrar el arma significa que no respondería de sus actos. Por eso ruega al cielo no llegar al arma, cuando en realidad están procurando hacerla para defender el honor de Laurencia. Esta idea es una forma de mostrar el estado de ánimo de Frondoso que teme que no tenga límites su indignación, y con la oportunidad se metería en un problema insalvable que es matar al señor de la villa.
Es por eso que cuando le hable a su contrincante, lo hará lleno de pausas, porque es la forma del lenguaje que se contrapone con la situación de tensión, lo que demuestra que Frondoso busca controlarse así como imponer cierto respeto a Fernán Gómez que está fuera de lugar.
Comendador generoso,
dejad la moza, o creed
que de mi agravio y enojo
será blanco vuestro pecho,
aunque la cruz me da asombro.
Es esta contradicción dada por la forma en que lo llama“Comendador generoso” frente al atropello que Fernán Gómez está cometiendo, que ese epíteto de “generoso” nada tiene de real.
La amenaza es clara, pero la cantidad de versos que utiliza para hacerlo también nos muestra la necesitad de autocontrolarse Frondoso, porque estas no salen solamente de la pasión, sino que están perfectamente pensadas, buscan ser razonadas.
No sólo lo amenaza con disparar la ballesta sobre su pecho, sino que también le dice lo mismo que Laurencia al referirse a la cruz. Él es un hipócrita y la vestimenta que lleva no condice honorablamente a quien la porta. Esto que ya le había mencionado ella al hablarle de la cruz y que parecía un demonio, ahora es tomado por el Comendador más en serio. Esto es por dos razones, la primera y es que Frondoso es un hombre y la segunda porque tiene su arma, que él ha abandonado por exceso de confianza.
COMENDADOR: ¡Perro, villano!...
FRONDOSO: No hay perro.
Huye, Laurencia.
En el insulto del Comendador queda claro su concepto del hombre de pueblo. Al referirse a él como animal, muestra que un campesino no debe ser otra cosa que ese animal fiel que sirve a la autoridad. Así “perro” y “villano” son sinónimos, con la diferencia que este perro se está rebelando, y en esta actitud  Frondoso sabe que está jugándosela no sólo por Laurencia, también por toda la dignidad del pueblo, aunque en ese momento sólo piense en ella. Recordemos que en escenas anteriores Laurencia le había explicado claramente qué esperaba el pueblo de ellos. Ella le advierte que tome conciencia, que vea lo que hace, está en peligro amenazando al Comendador, porque sabe nunca se lo perdonará, pero si además lo mata, no tendrá chance si quiera de continuar vivo. En realidad desde el momento que vio al Comendador acosando a Laurencia, y osó ponerse al mismo nivel que él, ya la honra del señor está lesionada, y por lo tanto jamás podría ser perdonado de tal osadía. 
COMENDADOR: ¡Oh, mal haya el hombre loco,
que se desciñe la espada!
Que, de no espantar medroso
la caza, me la quité.
El Comendador, ante la amenaza, responde con gran valentía, pero lo hace para provocar a Frondoso, utilizando la misma estrategia que con Laurencia, menospreciándolo, como si no fuera alguien de temer, por más armado que esté. Así que no maldice el ser amenazado, sino el haber sido tan descuidado de dejar su arma, y encima le dice que lo hizo para no asustar a “la caza”. Delante de un jovencito apasionado, que mira con indignación cómo a su compañera le estaban faltando el respeto y tiene la oportunidad de enfrentarlo, le dice que su amada para él no es más que un animal a cazar, con el que retozar y divertirse. Es una provocación directa que está dirigida a que Frondoso se ponga en su lugar y recuerde quién es el señor que está amenazando.
Pero a Frondoso esto no le importa, está cegado, aunque es lo suficientemente austuto para no dejarse llevar por la provocación, que sería como confirmar aquel “perro” que había dicho anteriormente su oponente y que él había rechazado. No hay “perro” pero sí hay villano, con orgullo de serlo, porque significa que hay un hombre, además sincero y sencillo, no como él.
FRONDOSO: Pues, pardiez, señor, si toco
la nuez, que os he de apiolar.
COMENDADOR: Ya es ida. Infame, alevoso,
suelta la ballesta luego.
Suéltala, villano.
La respuesta de joven es atrevida y amedrantadora, tanto que es capaz de tocar la nuez del Comendador con la punta de la flecha, como muestra de que también está en una situación de poder, y que no conviene provocarlo. Justamente eso será lo que hará Fernan Gómez, que parece ponerse un poco nervioso ante este acto físico de Frondoso y ahora exige que suelte la ballesta. Su pedido es irracional, porque no por la orden del Comendador, Frondoso, apasionado e indignado, va a hacer caso a alguien que con seguridad será traicionero. Apela a su poder como caballero, pero no son razones para otro hombre que se encuentra obligado a defenderse y defender lo que ama.
FRONDOSO: ¿Cómo?
Que me quitaréis la vida.
Y advertid que Amor es sordo,
y que no escucha palabras
el día que está en su trono.
Frondoso comprende perfectamente el deseo del Comendador, sabe cómo es su naturaleza traicionera. Vuelve a amenazarlo con la personificación del “Amor”, que no escucha razones, que es el verdadero rey de los amantes, y al único que ellos pueden servir; y si está en su trono, es el único que realmente manda. De alguna manera está diciendo que el hombre que es movido por amor no entiende de razones, por lo tanto su vida está en mayor peligro de lo que él cree. 
COMENDADOR: Pues, ¿la espalda ha de volver
un hombre tan valeroso
a un villano? Tira, infame,
tira, y guárdate; que rompo
las leyes de caballero.
La única estrategia que ahora le queda al Comendador es su autoridad, apelar a su cargo y al respeto que se le debe tener por ser un caballero “tan valeroso” siendo él un villano. Pero astutamente, mientras lo insita a que lo mate, le recuerda las leyes de caballero que implica que un caballero solo puede morir por alguien de su misma clase, porque eso es lo honorable. Sin embargo, no es honorable su comportamiento para con las mujeres. No piensa darse vuelta, porque dentro del honor de un caballero renombrado está el morir de frente, mirando a la cara a quien lo va a matar.
FRONDOSO: Eso, no. Yo me conformo
con mi estado, y, pues me es
guardar la vida forzoso,
con la ballesta me voy.
Frondoso no acepta esta provocación, y esto es lo que lo vuelve más heroico. Si el Comendador se comporta como un animal, él demostrará que no lo es, que elije ser lo que es, un hombre sencillo y simple, campesino que vive su vida de trabajo, en una palabra: su estado, que resulta más honorable, y menos hipócrita que el del comendador. Por eso elige marchase con la ballesta, porque sabe que no puede dejarla al alcance de su enemigo. Se va, pero se lleva el arma del caballero, no cayó en la trampa del Comendador de descontrolarse, lo amenazó con su propia arma, y aún se la llevó. Esta inteligencia de Frondoso, seguida de la osadía, y del hecho de haber quedado libre para contarlo, es algo que Fernán Gómez no puede tolerar, por lo tanto toda su saña, su mirada se va a posar en Frondoso y Laurencia. Por eso el acto termina con esta amenaza.
COMENDADOR: ¡Peligro extraño y notorio!
Mas yo tomaré venganza
del agravio y del estorbo.
¡Que no cerrara con él!
¡Vive el cielo, que me corro!

Frondoso es un “peligro extraño y notorio” porque no entiende cómo no respondió matándolo, pero también es notorio porque excedió en atrevimiento al mostrar que podía amenazarlo, y fue lo suficientemente inteligente para dejar las cosas ahí. A partir de este momento Frondoso que fue una especie de advertencia para los desenfrenos del Comendador, pasará a ser un asunto pendiente a resolver.

Información Fuenteovejuna

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/centros-tic/21003165/helvia/sitio/upload/ESTUDIO_DE_FUENTE_OVEJUNA_DE_LOPE_DE_VEGA.pdf