lunes, 2 de junio de 2014

LA PROSA ILUSTRADA

LA PROSA ILUSTRADA

A lo largo del siglo XVIII, un nutrido grupo de escritores establecen en sus obras lo que conocemos como pensamiento ilustrado. En la literatura de la época predomina la exposición de ideas reformistas y la crítica de las viejas costumbres y sistemas políticos. Esta característica provoca que, en muchas ocasiones, se discuta si una obra debe considerarse literaria o ser objeto de estudio de otras disciplinas, como la filosofía, la ciencia o la sociología. Sin embargo, en el tiempo en que se dieron a conocer, se entendieron como claramente literarias, aunque en ellas la creatividad de los autores se subordinase a la utilidad ideológica.
Los escritores ilustrados buscan la polémica, la denuncia, la crítica y la creación de climas de opinión favorables a sus posiciones ideológicas. Para ello se valieron de todos los géneros literarios existentes: la poesía, el teatro y la narrativa, entre los denominados de ficción, y el discurso o el ensayo, entre los de carácter didáctico. En estos moldes literarios vertieron las nuevas ideas que se han estudiado en páginas anteriores y que se agrupan en torno a tres núcleos temáticos de discusión:
 La reflexión sobre las ciencias y tecnologías como medio de conocimiento y dominio del universo.
 La teoría literaria y artística, que es una de las grandes preocupaciones del siglo al intentar establecer un molde literario adecuado a los nuevos intereses humanos. El francés Boileau, el alemán Lessing y el español Luzán establecen la teoría literaria neoclásica, cuyos rasgos principales ya han sido señalados al comienzo de la Unidad.
 Las cuestiones políticas y sociales son, sin lugar a dudas, el centro del pensamiento ilustrado. Montesquieu, Voltaire, Diderot y Rousseau analizan en sus escritos la sociedad de su tiempo y anticipan algunos de los elementos del sistema democrático actual. Por su influencia en tiempos posteriores, dedicamos las siguientes páginas al estudio de la obra de estos cuatro autores franceses.
MONTESQUIEU
Las ideas de Montesquieu (1689-1755) no se concentran en ninguna obra en exclusiva ni son expuestas de manera sistemática y organizada. De hecho, su pensamiento político es contradictorio, pues en ocasiones defiende que las naciones respeten sus tradiciones, mientras que en otras aboga por cambiar los principios del Estado cada veinte años.
La cuestión social es expuesta, fundamentalmente, en Cartas persas. En esta obra manifiesta su visión crítica de la sociedad francesa de su tiempo y denuncia las corrupciones de la corte. También muestra su sarcasmo ante la supuesta civilización europea, pues es ridiculizada por unos persas a quienes se consideraba bárbaros.
Aunque aparecen en Cartas persas, sus ideas políticas se manifiestan sobre todo en El espíritu de las leyes (1748), obra que encontró una acogida muy variada. Para algunos, su pensamiento es reaccionario y conservador, mientras que para otros es claramente progresista; hubo quien pensó que era demasiado científico, frente a quienes lo acusaron de superficialidad. En cualquier caso, lo cierto es que toda su obra es una gran fuente de sugerencias para el pensamiento ilustrado.
Las principales aportaciones de Montesquieu son:
 Intenta dar una explicación racional y científica de la diversidad de sociedades, costumbres y leyes del mundo.
 No se limita a describir diferentes situaciones, sino que intenta agruparlas por sus caracteres comunes con la intención de reducir la variedad social a unos pocos tipos.
 Propone una división del Estado en tres poderes independientes: el legislativo, que hace las leyes; el judicial, que vigila su cumplimiento y la administración de la justicia; y el ejecutivo, encargado de su aplicación.
 Piensa que cada nación posee un «espíritu general» que es resultado de la suma de múltiples factores: clima, historia, religión, costumbres, etc.
VOLTAIRE
La obra de Voltaire representa la aparición de un nuevo estilo de intelectual nacido de la Ilustración que quiere convertirse en la conciencia moral y crítica de la sociedad. A ese objetivo dedicó su larga vida, aunque su personalidad y sus actos contradijeran en ocasiones sus obras críticas. El carácter contradictorio se manifiesta en sus duras denuncias contra el poder político y religioso, pese a que siempre estuvo cercano a los reyes absolutos y llegó a conseguir la protección de Federico II de Prusia. Del mismo modo, al final de sus días se retractó de sus ataques a la Iglesia católica para conseguir ser enterrado en sagrado.
La obra literaria de Voltaire es amplísima. Cultiva casi todos los géneros habituales en su época, pero siente predilección por los textos breves, directos y contundentes en sus afirmaciones. Su aspiración no es la búsqueda de la perfección formal ni ofrecer un análisis profundo de las ideas que expone, sino que pretende dos objetivos básicos:
 Divulgar los conocimientos científicos que van surgiendo a lo largo del siglo para ofrecerlos al público burgués a quien dirige sus textos. Esta faceta se aprecia en sus colaboraciones en la Enciclopedia, en los distintos ensayos en que aborda la figura del científico inglés Isaac Newton o en otras obras de contenido filosófico.
 Agitar las conciencias mediante la denuncia y la crítica de las situaciones injustas o contrarias al ideario ilustrado. La gran mayoría de su obra responde a esta intención polemista que le hizo enfrentarse con los partidarios del Antiguo Régimen, pero también con escritores de pensamiento más progresista, como era el caso de Rousseau. El autor siempre fue consciente de lo conflictivo de sus ideas, lo que le llevó a esconder su pensamiento bajo seudónimos o a difundirlo indirectamente a través de los personajes de sus textos narrativos y teatrales.
En el recorrido literario del autor se advierten tres etapas. La primera de ellas (1694 y 1726) corresponde a su formación y entrada en el mundo literario y cortesano francés. El período culmina con el éxito popular de su tragedia Edipo y con el exilio a Inglaterra.
La segunda etapa (1726-1750) es la de su consagración como figura estelar de la intelectualidad francesa y europea. Se trata de un período marcado por el optimismo de quien se siente seguro de la validez de sus propuestas, aunque ellas le obliguen a enfrentarse con los poderes establecidos: la aristocracia y la Iglesia.
El último tramo de su vida (1750-1778) está marcado por la crisis de sus creencias religiosas y de los planteamientos reformistas de la Ilustración. Pese a dicha situación personal, Voltaire es en estos años el máximo exponente y punto de referencia de la Ilustración y de la modernidad,
Los textos literarios de Voltaire pueden clasificarse en cuatro grupos:
 Teatro. Compone a lo largo de su vida varias tragedias según el modelo clásico de Racine, que ya se estudió en la Unidad anterior. Las tragedias de Voltaire tuvieron un tremendo éxito entre el público burgués; sobre todo Edipo, en la que ya muestra un ataque decidido a la religión, al culpar a los dioses de los pecados humanos.
 Poesía. Sus poemas se alejan de la expresión de la intimidad del autor para convertirse en vehículo para expresar sus denuncias sociales y políticas. Solamente en los últimos
años de su vida, el pesimismo, fruto de su crisis espiritual, aflora en el Poema sobre el terremoto de Lisboa (1756) o en el Poema sobre la ley natural (1756).
 Narrativa. Se caracteriza por la brevedad, el simbolismo y la alegoría, su sentido crítico y moral, así como por una ambientación exótica alejada del realismo. Muchos fueron sus relatos, pero entre ellos tuvo especial influencia la novela Cándido (1759).
 Literatura puramente crítica. Adopta diferentes formas: cartas, ensayos, diccionario, artículos, etc. La más importante de estas obras es Cartas filosóficas, publicada a su vuelta de Inglaterra en 1727. En ella, presenta el modelo inglés (parlamentarismo, tolerancia religiosa, libertades individuales, poder de la burguesía) como la situación social ideal.
La obra de Voltaire toca una gran variedad de temas que giran en torno a los ámbitos religioso, político y social:
 El ataque furioso a los abusos de poder de la Iglesia católica, a la hipocresía y a las supersticiones religiosas es asunto repetido por el autor a lo largo de toda su creación. La fuerte crítica religiosa de sus obras fue la responsable, en buena medida, de que Voltaire se encontrase en el centro de la polémica intelectual de su tiempo y sufriese a menudo la censura y prohibición de sus textos.
 Para Voltaire, Dios es el creador del mundo y sus leyes y ha dado al ser humano la razón para que descubra la ciencia y las exigencias morales. Fue acusado de deísmo, por considerar que la presencia de Dios no era constante en la vida humana, sino solamente causa primera de ella. La idea que Voltaire tiene de Dios provoca también su sufrimiento, pues no comprende cómo un Dios que ha creado el universo, el hombre y la razón puede permitir el sufrimiento en el mundo.
 En materia política, Voltaire es defensor de las libertades individuales y ataca duramente los abusos del poder político. Pese a que el sistema parlamentario inglés le parece el ideal, se manifiesta partidario del despotismo ilustrado, pues confía en que sea el rey quien conduzca al pueblo por el camino del progreso y la modernidad.
 En la cuestión social, defiende los valores y el predominio de la burguesía emergente frente a los privilegios tradicionales de la nobleza y el clero. Frente a la herencia y la tradición, en sus obras se imponen los ideales de trabajo, iniciativa y mérito personal.
 Voltaire considera la tolerancia y el respeto a las opiniones ajenas como la herramienta imprescindible para acabar con el Antiguo Régimen.
 El autor francés entiende que existe una moral universal que permite el buen funcionamiento de las sociedades. Esta creencia motiva su optimismo, ya que piensa que esta puede extenderse a todos los seres humanos y traer su felicidad.
DIDEROT
Diderot (1713-1784) es el autor más completo del siglo XVIII francés, ya que compone obras de todo tipo de géneros que pueden encuadrarse en las tres tendencias literarias de la época: Rococó, en sus comienzos, Neoclasicismo y Prerromanticismo, a partir de su compromiso con la Enciclopedia.
Pertenecía a la burguesía provinciana que solo podía ascender mediante la carrera eclesiástica o artística. Su deseo de progresar socialmente le llevó a París, donde pronto entró en contacto con los círculos literarios más avanzados y logró formar en su entorno el grupo de intelectuales que se hará cargo de la Enciclopedia.
En su obra se advierten tres etapas claramente diferenciadas: hasta 1753, que significa su entrada en el mundo literario francés; desde 1753 hasta 1761, período en el que se centra
en el proyecto de la Enciclopedia y en la producción teatral; y los últimos años de su vida, marcados por un gran pesimismo.
Sus primeros trabajos son ya muy polémicos. En Pensamientos filosóficos (1746) defiende la supremacía de la razón sobre Dios, así como que los intelectuales ocupen el lugar que hasta el momento tenía la Iglesia. La tesis, expuesta en Carta sobre ciegos (1749), de que la inteligencia humana no se debe a Dios, sino que se forma a través de la experiencia y por medio de los sentidos le llevará a la cárcel acusado de ateísmo.
A este primer período pertenece también una obra de ambiente galante y bastante frívola, Las joyas indiscretas (1748). En ella, Diderot denuncia las costumbres cortesanas convirtiendo a los órganos sexuales femeninos en narradores de sucesos que solo ellos conocen.
Pero la gran empresa de esta etapa es la puesta en marcha de la Enciclopedia, que será determinante en su obra literaria. Como sabemos, la publicación de la obra comenzó en 1751 y se encontró con la oposición de la Iglesia y los sectores más conservadores de la sociedad francesa. Para que la publicación de la Enciclopedia pudiese continuar, Diderot hubo de comprometerse a no publicar en el futuro ninguna obra suya personal. Este hecho determinó que fuese un autor prácticamente desconocido en su tiempo.
La segunda etapa de su obra se extiende entre 1753 y 1761. En este período el autor se centra en el proyecto de la Enciclopedia y en la producción teatral (por la que adquiere renombre), ya que es un género que escapa a la prohibición de publicación. El teatro de Diderot se aparta de las modalidades tradicionales y configura un nuevo género conocido como drama burgués y definido por los siguientes rasgos:
 La exhibición de la virtud, mérito y moral laica de la burguesía frente a la corrupción, inutilidad y amoralidad de la aristocracia y el clero.
 Ante la imposibilidad de escenificar la opresión política, sitúa en el seno familiar los problemas provocados por la dominación feudal en la monarquía absoluta.
 El protagonista de las obras es un burgués ilustrado, ateo, científico, moralista, muy trabajador y ahorrador.
 En el argumento de los dramas destaca la explosión sentimental de los personajes, caracterizados por la alternancia entre sus actitudes razonables y el llanto mediante el que manifiestan su sensibilidad.
Junto a sus dramas, Diderot compuso también obras de otros géneros que no fueron publicadas hasta después de su muerte. En la novela La religiosa denuncia la hipocresía de la Iglesia y los intereses económicos que están detrás de las vocaciones religiosas.
El sobrino de Rameau (1761) es una obra que marca la evolución de Diderot hacia el pesimismo. Se trata de un diálogo entre un filósofo (progresista, positivo y moral) y un parásito (bufón y medio loco) sobre el sentido de la existencia. La discusión termina en empate, sin que Diderot deje claro el sentido de la existencia humana y de los esfuerzos reformadores ilustrados.
La tercera etapa de su obra se inicia con el reconocimiento internacional de Diderot en 1761, pues comienza su relación con la monarca absolutista Catalina de Rusia. Pronto se da cuenta de que nadie en Rusia creía realmente en sus ideas reformistas y abandona su puesto de consejero. Esta experiencia es la que motiva el carácter de las obras de este período, dominadas por el desengaño. Diderot defiende, a partir de este momento, que la función de los intelectuales es estar en contra del poder, aunque este sea justo y benéfico.
La obra más destacada de la etapa es Jacques el fatalista, una novela muy innovadora y libre en la que su protagonista se siente perdido en el laberinto del Estado. Con ella, Diderot abre la puerta al Romanticismo y anticipa uno de los temas más relevantes de la novela existencial del siglo XX.
ROUSSEAU
Junto con Diderot, Rousseau protagoniza la evolución política producida en Francia desde el despotismo ilustrado hasta las ideas democráticas. Ambos autores representan también la irrupción en los textos literarios de la sensibilidad y el análisis del yo, elementos básicos del futuro movimiento romántico. El carácter de autor de transición explica, probablemente, que Rousseau se mantuviera al margen de los círculos intelectuales franceses de su tiempo, así como que llegase al enfrentamiento abierto con Voltaire, el máximo exponente del pensamiento ilustrado.
La obra literaria del autor se centra en tres núcleos temáticos que se suceden en el tiempo, aunque confluyan en algunos casos: la música y el análisis de los espectáculos, en sus primeros años; la preocupación moral y política, después; y, en sus años de vejez, el análisis de su propia individualidad a través de una serie de obras de carácter autobiográfico.
Rousseau se da a conocer mediante sus colaboraciones musicales en la Enciclopedia y dos obras en las que analiza el impacto de los espectáculos artísticos en la nueva sociedad surgida a raíz del triunfo de la Ilustración y del ascenso de la burguesía: Discurso sobre las ciencias y las artes (1750) y Carta sobre la música francesa (1753).
Su interés por la música le llevará, años después, al estreno de una obra musical, Pigmalión (1762), y a la elaboración de un Diccionario de Música (1767).
Pero la importancia internacional de Rousseau llega con las obras en que muestra sus ideas filosóficas, morales y políticas. Este asunto lo inicia en 1755 con su Discurso sobre el origen y fundamento de la desigualdad. En él apunta ya algunos conceptos que desarrollará con posterioridad:
La situación de la existencia primitiva es ideal y deseable, pero resulta imposible volver a ella. Rousseau expone su idea de la bondad natural del ser humano.
La sociedad contemporánea anula las libertades del individuo.
El ser humano puede preservar su individualidad y desarrollarla en el seno de la sociedad.
El estado de desigualdad y de insatisfacción humana que Rousseau establece en su Discurso sobre el origen y fundamento de la desigualdad es completado en dos obras posteriores en las que aporta posibles soluciones:
 En Emilio o La educación (1762) describe la formación de un individuo al margen de cualquier contacto social. Propone un sistema educativo que respete el ritmo de la naturaleza y atraviese distintas fases: desarrollo de la sensibilidad en la niñez, de la inteligencia, descubrimiento del otro y de la sexualidad y, finalmente, de la sociedad y las leyes que la rigen (religión, política y moral). Para Rousseau, la educación debe permitir que el individuo se asegure la felicidad personal y contribuya a la de los otros.
 En El contrato social (1762) propone un sistema que permita la gobernabilidad de la sociedad mediante la cesión de ciertas libertades personales al interés general. Este planteamiento cristaliza en un pacto o contrato, según el cual los ciudadanos se someten al imperio de la ley.
Julia o La nueva Heloisa incluye algunas de estas ideas en forma de novela epistolar, género que favorece la integración de las mismas en una unidad. El principal valor de la novela es la inclusión de una serie de rasgos que son ya propios del Romanticismo: la pasión amorosa que domina a los personajes, el análisis de las tensiones espirituales y el suicidio final de Julie, protagonista de la novela.
Las últimas obras de Rousseau pertenecen al género autobiográfico y en ellas se dedica a la exposición de su intimidad. Comenzó la redacción de sus Confesiones en 1766,
momento en el que se sentía atacado duramente por Voltaire y otros ilustrados. El autor ginebrino siente la necesidad de justificar sus actos e ideas, mostrándolas al lector, a quien quiere convertir en juez de su vida.
A lo largo de la obra narra su vida hasta el año 1765, fecha en la que interrumpe la redacción. Pero no se limita solamente al relato de los acontecimientos, sino que incide a menudo en el análisis de su personalidad. En ella destaca, por encima de todas sus virtudes y defectos, la sensibilidad, motivo de todas sus desgracias.
Su propia personalidad como tema se encuentra también en Diálogos y en Ensoñaciones (publicadas en 1782). La diferencia de estas obras respecto a las Confesiones reside en que el autor ya no se dirige al lector ni tiene voluntad de justificación. Parece que Rousseau quisiera con estos textos bucear en su propio yo, descubrirse, conocerse, juzgarse y encontrarse consigo mismo.

Ilustración

TEMA 12 : LÍNEAS GENERALES DE LA ILUSTRACIÓN
1.- ¿ Qué se entiende por Ilustración?
La expresión Ilustración designa un período histórico circunscrito en general, al
siglo XVIII, y extendido sobre todo en Alemania , Francia e Inglaterra. Es un término
que es empleado como caracterización general de las tendencias intelectuales- así como
políticas y sociales- de una cierta época.
Desde este punto de vista, se ha caracterizado la ilustración por su optimismo en
el poder de la razón y en la posibilidad de reorganizar a fondo la sociedad a base de
principios racionales. Procedente directamente del racionalismo del siglo XVII y del
auge alcanzado por la ciencia de la naturaleza , la época de la ilustración ve en el
conocimiento de la naturaleza.
La ilustración considera la historia desde un punto de vista crítico y estima que
el pasado no una forma necesaria en la evolución de la humanidad. Por esta actitud
crítica sostiene un optimismo basado única y exclusivamente en el advenimiento de la
conciencia que la humanidad puede tener de sí misma y de sus propios aciertos y
torpezas.
Fundada en esta idea capital , la filosofía de la ilustración persigue en todas
partes la posibilidad de realizar este principio: en la esfera social y política mediante el
despotismo ilustrado; en la esfera científica y filosófica , por el conocimiento de la
naturaleza como medio para llegar a su dominio; en la esfera moral y religiosa, por la
aclaración de los orígenes de los dogmas y de las leyes , único medio de llegar a la
religión natural igual en todos los hombres, a un deísmo que no niega a Dios, pero que
lo relega a la función primer motor.
La ilustración subraya la importancia de la sensación como modo de
conocimiento frente a la especulación racional.
En la ilustración, la razón es una facultad humana que se desarrolla con la
experiencia. Por eso la razón no era para la ilustración un principio , sino una fuerza:
fuerza transformadora de lo real. La razón ilustrada iba del hecho al principio; más que
un fundamento era un camino que podían recorrer todos los hombres y que era deseable
que todos reconociesen.
En general, la ilustración es presentada en Francia por los enciclopedistas, en
Inglaterra por los seguidores del sensualismo de Locke y en Alemania por la llamada “
filosofía popular.
La tendencia utilitaria de la ilustración resalta en su idea de la filosofía como
medio de dominio efectivo de la naturaleza y como elemento introductor para la
reorganización de la sociedad. La tendencia naturalista se refleja en el predominio dado
al método de conocimiento de las ciencias naturales. . La tendencia antropológica se
deriva en el interés superior despertado por el hombre y sus problemas frente a las
grandes cuestiones de orden cosmológico.
2.- La Ilustración en Inglaterra.
Como ya hemos dicho , entre la revolución inglesa de 1688 y la francesa de
1789, en el espacio de un siglo, aproximadamente, se desarrolla un amplio movimiento
que representa una profunda mutación en el orden religioso, político, económico y
científico que se denomina ilustración.
Sus determinantes más inmediatos podemos señalarlos en el desarrollo cada vez
más acentuado del naturalismo desde el comienzo del renacimiento, en el principio
protestante del libre examen, en el desarrollo del derecho y la religión natural, así como
en la filosofía racionalista y empirista del siglo XVII.
En la ilustración la revolución es más profunda y extensa. No se limita a unos
cuantos hombres de letras, sino que desciende a la clase media burguesa, y llega a la
masa ignorante, que le servirá de instrumento para las subversiones políticas. El camino
estaba preparado desde el renacimiento. En Inglaterra, dispuesta por las conmociones
políticas, el corporalismo de Hobbes, el sensismo de Locke y el naturalismo religioso de
los libre-pensadores que tiene su primera expresión en el deísmo que rechaza toda
religión que sea revelada.
Como representantes de la ilustración en Inglaterra a nivel filosófico podemos
citar desde los moralistas naturalistas como Lord Shaftesbury y F. Hutcheson hasta los
más conocidos como Berkeley y Hume; sin olvidar a la escuela escocesa encabezada
por T. Reid y la psicología asociacionista.
3.- La ilustración en Francia.
De Inglaterra pasaron a los demás países de Europa el libre pensamiento y la
filosofía de la ilustración. Las obras de Locke y de los deístas ingleses invadieron
Francia a través de Holanda. Sus ideas , introducidas por Voltarie y Montesquieu,
tuvieron un éxito extraordinario, pero también consecuencias mucho más avanzadas. En
Inglaterra no habían pasado de combatir la religión cristiana. En Francia llegaron muy
pronto a un naturalismo completo y al ateísmo.
La ilustración se presenta en Francia con el carácter de una renovación a fondo
de todas las estructuras del pasado aspirando a una transformación radical del individuo
y la sociedad. El optimismo y la confianza en el poder del hombre, la razón y la ciencia,
se traduce en una aspiración a un porvenir mejor, a un progreso indefinido, a una
sociedad ilustrada, libre de prejuicios, fanatismos y supersticiones, fraternal, igualitaria,
benéfica, democrática y feliz. Para alcanzar ese ideal, los filósofos piensan que hay que
remover los grandes obstáculos, contra los cuales centra sus ataques: el Antiguo
Régimen apoyado principalmente en dos instituciones medievales: La Iglesia y la
monarquía.
No todos los ilustrados coinciden en el mismo grado de fobia contra la Iglesia y
la monarquía , como tampoco en su democratismo. Gran parte de ellos pertenecen a la
aristocracia. Pero su ideal de libertad, de progreso, y felicidad del género humano se
traduce, por reacción, en una labor demoledora, revolucionaria, en un ataque implacable
contra toda clase de religión positiva, y en general contra el catolicismo y el régimen
monárquico. De forma más o menos consciente , los ilustrados preparan la revolución
democrática, que a su vez, será antecesora de la revolución del proletariado. La idea era
destruirlo todo para reedificar un nuevo mundo, más humano y feliz.
La ilustración francesa se inaugura bajo la luz de tres eruditos como son Bayle,
Fontenelle y Voltaire. Tres manifestaciones de un mismo espíritu de demolición de los
valores del pasado, para abrir los horizontes del reinado de la naturaleza y la razón
humanas sobre las ruinas del fanatismo y la superstición. Otros representantes serán
Montesquieu y los enciclopedistas. La Enciclopedia será el símbolo mas exacto del
espíritu de la ilustración francesa. Esta gran empresa fue el aglutinante necesario para
unir a los grandes filósofos franceses del XVIII, dándoles la cohesión necesaria para
atacar a fondo las antiguas instituciones y propagar abiertamente sus propósitos
renovadores de la ciencia, del hombre y de la sociedad. Figuras destacadas de este
proyecto fueron Diderot y D´Alambert, los cuales sabían lo que querían y a dónde se
dirigían. El primero realizó o dirigió 990 artículos . Su aportación deja en un segundo
plano a las principales figuras filosóficas del momento que colaboraron con la
Enciclopedia.
4.- La Ilustración en Alemania.
La ilustración alemana tiene un carácter un poco distinto y más complicado que
la francesa. Sus antecedentes remotos podemos buscarlos en la proclamación del libre
examen protestante, si bien es justo decir que los luteranos ortodoxos contribuyeron a
retrasar el librepensamiento.
En el orden filosófico debemos decir que en el desarrollo de la ilustración se
entrecruzan dos líneas que pugnan entre sí: la postura iusnaturalista derivada de los
contractualistas Grocio y Pufendorf y la corriente derivada de Wolff que aprecia la
escolástica y cultiva la lógica y la metafísica. El combate entre estas dos corrientes
constituye la primera fase de la ilustración alemana.
Una segunda fase la marca la subida al trono de Prusia del Federico II (1712-
1786) que recibió una educación “afrancesada” y se propuso elevar el nivel cultural
alemán. Convirtió la corte de Berlín en un centro de librepensamiento. Procuró traer a la
Academia prusiana sabios y escritores de renombre Europeo.
Pero la ilustración alemana es de duración más corta que la francesa. En el
último tercio del siglo XVIII termina bifurcándose en el criticismo Kantiano que la
eleva a su máximo exponente y al mismo tiempo acaba con ella; y en el
sentimentalismo romántico.
5.- La ilustración en España ( Aunque no la vamos a desarrollar, por lo menos
saber que existe y que hay importantes aportaciones pero de segundo orden

CÁNDIDO O EL OPTIMISMO - VOLTAIRE

CÁNDIDO O EL OPTIMISMO - VOLTAIRE

   1. QUIEN ES FRANCIS-MARIE AROUET – VOLTAIRE

François-Marie Arouet, se dio así mismo el seudónimo de Voltaire. “Es quizás uno de los intelectuales franceses más polifacéticos e importantes del Siglo de las Luces. Nació en París el 21 de noviembre de 1694, estudió en el colegio jesuita Louis-le-Grand. De su formación religiosa guardará Voltaire un penoso recuerdo que se plasmará en una actitud irreverente, rebelde y burlona frente a la Iglesia, sus instituciones y dogmas.”[1]
Su obra.  Ha dejado una obra literaria considerada muy heterogénea, en la que se destaca su polémica ideológica. “Como filósofo, Voltaire fue un genial divulgador, y su credo laico y anticlerical orientó a los teóricos de la Revolución Francesa”[2], por lo cual fue preso en diferentes oportunidades y conducido a la Bastilla; al salir de una de ellas  fue  exiliado a Gran Bretaña donde fue acogido por los medios literarios y comerciales; esta influencia británica influyó en su pensamiento.
De 1718 data su primer éxito, titulado Edipo. Publicó luego Henriade dedicada al tolerante rey Enrique IV,  en 1728, difunde las progresistas ideas políticas y el pensamiento del científico Isaac Newton y del filósofo John Locke; obtuvo un gran éxito teatral con Bruto; en la Historia de Carlos XII hizo una crítica de la guerra; la sátira El Templo del Gusto le atrajo grandes problemas con los literarios parisienses.
Pero las “Cartas filosóficas o Cartas inglesas, en las que convierte un brillante reportaje sobre Gran Bretaña en una acerba crítica del régimen francés”[3] es su obra más polémica. El éxito obtenido con la tragedia Zaïre lo incentivó a rejuvenecer el género literario; escribió además: Adélaïde du Guesclin, La muerte de César, Alzire o los Americanos y Mahoma o el fanatismo, el Poema de Fontenoy, entre otros. Su irrespetuoso poema sobre Juana de Arco, La doncella, y su colaboración en la Enciclopedia chocaron con los católicos de la época.
“Sus crisis de pesimismo fueron el Poema sobre el desastre de Lisboa en y la novela corta Candide (1759), una de sus obras maestras”[4].  Las obras más importantes en sus últimos años son: el Tratado de la tolerancia publicado en 1763 y el tan conocido y consultado Diccionario Filosófico en 1764.




2. NOVELA: CÁNDIDO O EL OPTIMISMO

2.1  LA ÉPOCA DE CÁNDIDO O EL OPTIMISMO

Ya a finales del siglo XVIII, Europa era un continente en proceso de cambio en sus estructuras debido al aumento de su población. Esta obra, que estudia el progreso humano, censura el súper naturalismo y denuncia la religión y el poder de la iglesia, arraigado y devorando la mente y la consciencia del hombre. Si bien afirma su creencia en Dios. El temperamento independiente del autor, le llevan a abordar asuntos fundamentales de la época como el absolutismo y la superstición, por no ser parte de un análisis.

En la Edad Media, la Iglesia tenía una serie de privilegios, era sostenida por la sociedad, por ser la única institución que cumplía la labor de enseñar, desde las primeras letras hasta la universidad, a pesar de la secularización de la enseñanza dada en el Renacimiento; esto le permitió llegar directamente al interior del hombre para lavar su cerebro desde la edad temprana, sin permitirle salir de ella. En su discurso ilustrado critica la fe, entendida como un sistema de ideas creado para satisfacer los intereses de la clase dominante.

En la Europa de 1700 había ignorancia por doquier, resultante del fanatismo religioso que asolaba el tiempo y el espacio de Cándido, particularmente el terremoto que destruyó Lisboa; donde cientos de personas fueron ejecutadas, según la iglesia era la forma de parar el terremoto. Aquí se desnuda el mal, dejando descubierto el sadismo cometido a lo largo de los tiempos a nombre de la Religión, del gobierno y del poder de la nobleza, estructuras basadas en un sistema funcional, en el que cada grupo social cumplía una misión determinada y, al mismo tiempo, se les reconocía jurídicamente unos privilegios.

2.2 PANORAMA INTELECTUAL

Francis-Marie Arouet - VOLTAIRE, publicó en 1759 la novela Cándido, o el Optimismo, una novela picaresca, escrita en un panorama intelectual dominado por dos fuentes de autoridad, por una parte los autores clásicos grecorromanos y por otra parte la Biblia;  reforzados por el Renacimiento y la Reforma, en un mundo que no se había liberado de la tradición medieval. Los adelantos científicos, tecnológicos, la transformación de la infraestructura económica y social y el descubrimiento de América, cambiaron la vida de los europeos y las ideas de los intelectuales sobre el mundo en que vivían. Los intelectuales de la Ilustración provenían de la nobleza, se trataba de una nueva elite, su trabajo intelectual impactaba el creciente estado moderno. Voltaire, se incluyó en este grupo que seguía la corriente crítica racionalista, rechazando los dogmas tradicionales de encontrar la verdad mediante los métodos experimentales y la religión.

Por lo tanto, esta obra es una novela que pertenece a la Ilustración,  movimiento cultural originado y difundido en Europa a finales del siglo XVII y en el XVIII, principalmente en Francia, está  cimentado en la razón humana y en la noción de adelanto histórico material y moral. Es considerado un período especial en el que se dio una transformación cultural que afectó todos los aspectos de la vida cotidiana. Esta época se conoce como la Edad de la Razón. La nueva mentalidad dejaba las creencias pesimistas e incluía la confianza en la capacidad de la naturaleza humana y en sus posibilidades de progreso. Esta concepción influyó en la educación, donde el sistema restrictivo se cambió por un sistema basado en la confianza, donde el hombre debía manejar su propio destino.

La historia se desenvuelve alrededor de 1755, año del  terremoto de Lisboa, causante de la muerte a gran parte de sus pobladores y la tragedia de esa ciudad; hecho que llevó a la reflexión de los intelectuales europeos de la época y se convirtió e uno de los motivos y objetos principales de la novela. Cándido o el Optimismo, escrita por Voltaire a  sus 65 años, en su etapa madura, recoge gran parte de su experiencia de vida y los razonamientos elaborados que constituyen su pensamiento.

2.3  IDEA PRINCIPAL

Es una novela corta, pero grande en la profundidad con que trata diversos temas del devenir humano; se caracteriza por un estilo literario ágil en la acción, a la vez que sencillo y claro; la simplicidad del lenguaje, el estilo irónico crudo y devastador y un negro sentido del humor. Muestra como, históricamente no solo es importante la vida del personaje y su entorno, sino lo que interesa es la actividad en su conjunto.

En Cándido o el Optimismo, Voltaire, irónicamente critica la filosofía del alemán Gottfried Wilhelm Leibniz, según la cual “nos encontramos en el mejor de los mundos posibles”, el relato demuestra más bien que todo se rige por el principio de lo peor. Así mismo satiriza a los miembros de la iglesia, a la nobleza, al gobierno y a los  militares; las inocentes reflexiones que realiza el protagonista, el joven Cándido, no dejan títere con cabeza, razón por la cual fue condenada en su época. De ella se puede extraer las ideas de la ilustración  que defendían la libertad de pensamiento, la tolerancia y la justicia como elementos con los cuales se logra superar el oscurantismo, el atraso, la ignorancia, el dogmatismo y las supersticiones.

La idea principal que transmite la obra, radica básicamente en que este mundo es un medio hostil, muy lejano al paraíso, repleto de desgracias e infortunios, en el que la felicidad es fugaz, y en el cual, mantener el optimismo es completamente absurdo; considerado éste como la terquedad en la defensa  que todo está bien cuando todo está mal. Cándido o el Optimismo, es una  narración que ridiculiza el optimismo llevado al extremo, pues en cada página de la obra, se encuentra por doquier desengaño, desesperanza y  fatalidad. Esta novela intelectual y divertida es del género del viaje de aprendizaje: el hombre joven, idealista e inexperto que sale a conocer mundo real y regresa maduro, equilibrado, sensato y realista. Es un estudio del progreso humano.

2.4  PERSONAJES

En la historia de Cándido, todos los personajes juegan un papel importante, pero se distingue fundamentalmente:

 • Pangloss: La novela se desarrolla alrededor de la filosofía y enseñanzas de este maestro, quien representa irónicamente las ideas del filósofo Leibniz. Pangloss cree y enseña que: “Las cosas no pueden suceder de otro modo, porque estando todo hecho para un fin, todo lleva necesariamente hacia el fin mejor”[5]. Es decir, el mundo en que viven los personajes, es “el mejor de todos los mundos posibles, todo lo que ocurre ha de ocurrir, sucede por algún motivo, es un ingrediente necesario”[6], es un mundo totalmente equilibrado, dotado de armonía universal; donde todo es “perfecto”. Esta perfección se ajusta al significado referido a la bondad de los hechos que ocurren. Para él, el mundo es perfecto porque Dios es perfecto, esta es la creencia en la Teodicea. A pesar de todas las crueldades que ha vivido, éste siempre sostuvo su opinión, decía “al fin y al cabo soy un filósofo, no estaría bien el desdecirse, puesto que Leibniz no pudo engañarse, y, además la armonía  preexistente sigue siendo la cosa más bella del mundo, así como lo pleno y la materia sutil”.[7] En la conclusión  Pangloss confiesa, “toda su vida había sido un horrible sufrimiento, pero que todo estaba bien, que lo sostendría siempre, aunque no creyera semejante cosa.”[8]

 • La vieja: en su niñez y juventud perteneció a la nobleza, con título de baronesa, vivió ostentosamente en la abundancia y disfrutó de los placeres del mundo y de la vida de la nobleza, pero un día cualquiera, su suerte cambió, según su propio relato, siendo muy joven empieza una vida de tristeza, desgracias, infortunios y tribulaciones que nunca terminaron; de baronesa a sirvienta, envejeciendo en la miseria y la ruindad, con todas sus tristes vivencias y experiencias, termina convirtiéndose en un ser pragmático. En el acaecer de su vida, siendo una vieja conocedora del mundo, concluye que “lo normal de este mundo es la desgracia, por lo que no hay que quejarse de ser desgraciado. No hay en el mundo un hombre que no se haya quejado de ser desgraciado y maldecido su existencia”[9]. Aprendió que debía cultivar su instinto de supervivencia. Este pensamiento que ha construido la vieja de su propia historia va más allá de la fortaleza de carácter ante la adversidad y el dolor, alcanzando plenamente el fatalismo; contrario por completo a la filosofía predicada por Pangloss.

 • Cándido, el protagonista de la novela, educado en su niñez por Pangloss, bajo los principios que construyeron su mentalidad: “este mundo es el mejor de los mundos”, “todo es perfecto”, “todo está hecho para un fin”. En el castillo donde pasó su infancia y primera juventud, esos principios funcionaban. Al ser desterrado y caer al mundo real, Cándido, inicialmente, se aferra a los principios filosóficos de su formación para ver y entender el mundo, razón por la que sigue creyendo en la perfección de éste, a pesar, de las duras inclemencias de la realidad que vive. Pero como es lógico, en el mundo real, paulatina e interiormente entra en una dualidad cada vez más grande, entre: el idealismo que gobierna su mente y la triste y cruel realidad que afronta constantemente y que le quita la ilusión. Cándido termina por aceptar, que el mundo real tiene muy poco de humanidad y que el futuro en ese mundo, no se puede predecir. Al final, asegura “que las grandezas son muy peligrosas”[10], por las riquezas y los bienes materiales pierden la vida los hombres, los matan o se les va la vida atesorándolas. “Lo que se, en verdad, dijo Cándido, es que es preciso cultivar nuestro jardín”[11], teniendo en cuenta las palabras mágicas del turco: “el trabajo nos libra de los tres peores males: el fastidio, el vicio y la indigencia.”[12]

  Cándido termina comprendiendo que el idealismo filosófico de su maestro Pangloss lo aleja de el aquí y el ahora, no funciona en el mundo real; pero, el fatalismo con que mira el mundo la vieja, no permite vivir, ni tener esperanza, ni salir de la desgracia. Puede ser por lo tanto interpretado como un personaje intermedio entre el pensamiento de Pangloss y el de la vieja, que son dos extremos. El, consigue la tranquilidad de espíritu en el trabajo.

 • Otro personaje que con carácter en la obra, es el desafortunado Martín, que creía en dos principios creadores, uno para el bien y otro para el mal, al que Cándido salva de los predicadores, que lo perseguían por considerarlo hereje. Martín es el encargado de hacerle caer en cuenta a Cándido, como es la realidad del mundo, sostiene “no dudo que exista el bien, pero no lo conozco”[13]. Por otra parte le tiene sin cuidado la nobleza, el clero, el gobierno, para él, todos los hombres deben ser iguales.

 • Es conveniente traer al senador Prococurante. Tenía la fama de ser una persona feliz, tenía un pensamiento definido y concreto, por el paso del tiempo. Sin embargo, era infeliz, lo tenido todo y se sentía desdichado por no haber encontrado la felicidad. Una particularidad del personaje, radica en  la libertad que posee para decir lo que piensa sin importarle la opinión ni el pensamiento de los demás.

3. REFLEXIONES

 • La iglesia católica y su doctrina asfixiante y anquilosada, frenó el desarrollo del saber y de la ciencia, creando en el hombre de esa época una mentalidad centrada en una teología errada, en la que está la fe por encima de la razón, encierra al ser humano en principios sin fundamentación conceptual, fue intolerante ante otras formas y maneras de ver el mundo. Cándido muestra la persecución y el fanatismo como una locura religiosa, oscura y cruel ante las distintas creencias. Sin embargo, la iglesia católica no ha podido evitar que los hombres se dejen tentar por los placeres del mundo. El autor aquí aboga por el respeto entre las diferentes religiones.

 • La responsabilidad que tiene el hombre es sobre su propio destino, éste está en sus manos, su labor es mejorar y optimizar su situación mediante el saber a través de una educación pertinente, la cual le garantice valorizar su vida y hacerla placentera, buscando y trabajando por lo que quiere y desea. La razón nos dice que el mundo se rige por leyes físicas y naturales y que toda causa tiene su efecto. Entonces es razonable que el hombre pueda decidir sobre su propio destino, este pensamiento está en contra de los principios de la iglesia, con él, el hombre se libera de dicha opresión y puede organizar su vida por sí mismo.

 • La violencia era en el tiempo de Cándido, y lo es ahora, un fenómeno con el que el hombre ha convivido a través de la historia. Por eso, la barbarie de la guerra se presenta con naturalidad. Al respecto, reconocía  Santiago, un personaje de la obra, “los hombres han corrompido la naturaleza, porque no habiendo nacido lobos, se han convertido en tales. Dios no les ha dado ni cañones del veinticuatro ni bayonetas; ellos se encargaron de fabricarlos para destruirse.”[14]

 • La obra es crítica frente al pensamiento y la actitud de la nobleza, cuando creen y se aseguran de tener el mando, el poder, la dirección, la propiedad; cuando actúan creyéndose mejores que los demás por tener “corona”. En Rey de Eldorado dijo: “no tengo ningún derecho para deteneros, esa sería una tiranía que no existe en nuestras costumbres, ni en nuestras leyes. Todos los hombres son libres, partid cuando queráis.”[15] Los rangos no deben impresionar, por el contrario deberían acomplejar al que lo ostenta. El viejo Martín, en la obra se presta a hacer la crítica, mostrando desdén por la monarquía se pregunta: “¿qué importancia tiene saber con quien se cena, si lo que realmente importa es que la cena sea buena?”[16]

 • Para poder ejercer bien todas sus facultades el hombre necesita ser educados con buenas ideas y excelentes principios, pero también es preciso tener en cuenta que las ideas y principios son inspirados por las tendencias de la época. El hombre comprenderá el bien y el mal, a través de la enseñanza y la formación, que le permitirán optar por la mayoría de edad, siendo capaz de transmitir la verdad a los demás, contribuyendo a la construcción de la sociedad. Ante la indecisión frente a la dualidad: bien y mal, los hombres acuden a otros (maestros) para que les ayuden a obtener respuestas y así poder valerse por sí mismos. La educación debe permitirle al hombre ser consciente y responsable de sus actos, la decisión de hacer o no algo, depende de la educación que recibe.

 • Por otra parte, Cándido permite reflexionar sobre la educación en valores, ella puede ser la base de una sociedad, sin ellos la organización y la paz no se logran; pueden imponerse normas y leyes, pero, la decisión de actuar de manera correcta descansa en el interior y en la conciencia de cada hombre. Martín lleva a esta reflexión cuando le dice a Cándido:

    “No he visto ciudad que no desee la ruina de su vecina, o familia que no quiera exterminar a otra familia. En todas partes los débiles odian a los poderosos y se arrastran a sus pies; los poderosos, los tratan como a rebaños, cuya lana y carne venden. Debe haber aproximadamente un millón de asesinos regimentados, que corretean de un extremo a otro de Europa, ejerciendo el robo, el asesinato muy ordenadamente, para ganarse el pan, puesto que no existe profesión más honrada. Y en las villas donde la paz y las artes florecen, a los hombres los carcome más la envidia. Las penas secretas son más crueles que las miseria del dominio público”.[17]

 • La crítica al dogmatismo como la presunción de quienes quieren que su doctrina o sus aseveraciones sean tenidas por verdades inconcusas,  firmes, sin duda ni contradicción. Eldorado podría ser el mundo perfecto del que habla Pangloss, allí el sabio del reino de la antigua nación de los Incas  hablo de su Dios, “no le rogamos, no tenemos nada que pedirle, todo nos lo ha dado, lo único que hacemos es agradecerle sin cesar…todos somos sacerdotes”.[18]

 • Lo importante es que cada ser humano trabaje, como dijo Martín “el trabajo es el único medio de hacer la vida tolerante.”[19] Lo que verdaderamente importa es vivir, disfrutando de los placeres sencillos. La vida es una lucha que no tiene fin hasta la muerte y sólo tenemos una vida para vivir, Éste es un consejo de Cándido. “Todo está muy bien, pero cultivemos nuestro jardín.”[20]
subido por: isabernández
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domingo, 18 de mayo de 2014

"Cuerpo de mujer" Pablo Neruda. Comentario.

El Poema 1 de Veinte Poemas de amor y una canción desesperada perteneciente en el siglo XX, ya que es escrito en 1924 por Pablo Neruda, expresa el sentimiento del yo lírico sobre la satisfacción física y sexual mientras se siente un vacío, la soledad o el desamparo.    También, Neruda establece un contraste entre el cuerpo que  ofrece y el interior más distante que carece de entrega emocional.  Por ende, los temas que Neruda presenta en Poema 1, son la soledad, el desamparo, la entrega corporal, y la relación entre el hombre y la naturaleza.  Las ideas que se desprenden de los temas anteriormente mencionados son: la entrega corporal no saca la soledad,  la falta de entrega emocional conlleva a la angustia y el desamparo y que la relación de la tierra con el hombre es parecida a las relaciones entre humanos.  Neruda plantea que la entrega corporal no quita el sentimiento de soledad ya que plantea en la primer estrofa la entrega corporal mientras que en la siguiente estrofa plantea la soledad y el desamparo por falta d entrega emocional; lo cual establece que el momento que se supone que es el momento más íntimo es la desnudez, mientras que el verdadero momento más interno y personal es en la entrega emocional.  Esto hace referencia con que la falta de entrega  emocional lleva a la angustia y soledad.  Por último,  Neruda refleja la relación de los hombres con las mujeres  en la relación del hombre con la tierra, Neruda reencarna a la mujer en la Tierra ya que hace referencia a la tierra que se entrega y al hombre que trabaja en ella y esta finalmente da frutos.  Como con la mujer, el hombre trabaja en su cuerpo para poder dar frutos, hijos.
                La composición externa de este poema está organizada en 4 partes, ya que Neruda dividió el poema en cuatro estrofas.  Mientras que la composición interna está dividida en dos partes, entre las primeras dos estrofas y las últimas dos debido a un cambio temporal ya que a partir de la tercer estrofa cae la noche.  El poema tiene una gradación ascendente de lo emocional y los sentimientos ya que el poema empieza con un plano físico y sexual: “Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos” y termina en un plano emocional: “Oscuros cauces donde la sed eterna sigue, y la fatiga sigue, y el dolor infinito.”  Asímismo hay una repetición de “cuerpo”, lo que resalta el plano físico y sexual en la relación de hombres y mujeres.  También hay repetición de la imagen cromática del color blanco tal como: “blancos y leche”, haciendo referencia a la virginidad.  Por último hay repetición de elementos de la naturaleza como: “musgo, rosas” para resaltar la relación entre la naturaleza y los seres humanos.  Hay diseminación y recolección ya que en las primeras tres estrofas hay enumeraciones dispersas de elementos como el cuerpo humano y la naturaleza, y en la última estrofa estos elementos dispersos son recolectados para  concluir que aun así disponiendo del cuerpo, se siente un gran vacío emocional.
                El aspecto fónico es de suma importancia ya que la musicalidad del verso es lo esencial en el poema.  Los versos son libres ya que tienen una métrica irregular. También,  el poema tiene una rima asonante en los versos pares, tal como:”entrega, tierra”, “poderosa, honda” y “firme, triste”.  Los intensificadores sonoros utilizados por Neruda son la aliteración, por ejemplo, en la última estrofa: “ansia, sin, indeciso, cauces, sigue.”  Por último, Neruda utiliza encabalgamiento tal como en: “Fui solo como un túnel.  De mi huían los pájaros y en mí la noche entraba su invasión poderosa. ”  Esta ausencia de pausa al final del verso genera un ritmo más rápido.
                En la primera parte, se destacan los siguientes recursos: anáfora, imágenes cromáticas, metáforas impuras, y comparaciones.  La anáfora de “cuerpo” nos pone en contexto ya que se trata de un encuentro íntimo y esta anáfora resalta el plano físico.  Asímismo, podemos observar que Neruda utiliza la imagen cromática del blanco, que  se puede relacionar con la pureza y virginidad, otra vez poniéndonos en contexto con esta situación íntima y sexual.  Al mismo tiempo, hay metáforas impuras, tales como “y hace saltar al hijo del fondo de la tierra”, la tierra simbolizando a la mujer, entonces refuerza la idea de que los hombres establecen una relación similar entre sí como con la naturaleza ya que después de trabajar en la tierra, esta da sus frutos, que puede simbolizarse con el encuentro sexual y la creación del hijo.  También, en esta primer parte, Neruda utiliza varias comparaciones tales como: “Fui solo como un túnel”, el túnel simbolizando la soledad.  En: “te forjé como un arma, como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.”  Esta comparación se refiere a que el hombre hizo que la mujer fuese indispensable para él, manteniendo una relación de dependencia, y su ausencia provocaría angustia, soledad y desamparo.  Mientras que en la segunda parte, se destacan los siguientes recursos estilísticos; la enumeración, el paralelismo sintáctico, metáforas impuras, adjetivos posesivos, lítote y contraste.  En “Pero cae la hora de la venganza”, hay un cambio de tiempo, ya que ahora es de noche, lo que simboliza lo negativo: la angustia, la soledad, el desamparo.  Asímismo, hay paralelismo sintáctico en: “Ah los vasos de pecho! Ah los ojos de ausencia!   Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!”, además de tener paralelismo sintáctico, hay un contraste entre la entrega física y corporal y la ausencia de entrega emocional, ya que aún teniendo  las rosas en el pubis, la situación es triste debido a la incomunicación.  Este paralelismo sintáctico es usado para resaltar el contraste de lo físico y sentimental mediante a dos comparaciones con la misma estructura sintáctica.  Asímismo, los 4 elementos mencionados anteriormente: “el pecho, los ojos, el pubis y la voz” son metáforas impuras que representan a lo sexual y a la incomunicación emocional respectivamente.  También podemos observar que Neruda utiliza lítote (negar) en “mi sed, sin límite”, para enfatizar el no poder controlarla y su gran deseo.   Además, el uso de adjetivos posesivos tal como “mía, tu y mi”, resaltan el hecho de que el poema es algo personal, entonces la gente puede enfatizar más fácilmente con el yo lírico y sentirse más involucrado en el poema.   Por último, hay una enumeración al final de “la sed eterna sigue, y la fatiga sigue,  y el dolor infinito”, enfatizando el dolor emocional causado por el goce y deseo de la mujer.
                Entonces, puedo llegar a la conclusión que Neruda transmite los temas e ideas de Poema 1 a través de un uso correcto de los recursos de estilo, especialmente el contraste, entre la entrega corporal y escasez de sentimientos, que hace referencia al desamparo, la angustia y la soledad; los temas principales de la obra.

Concepto dionisíaco de Nietzsche

Uno de los aportes filosóficos, de este pensador alemán, fue la exaltación del espíritu  dionisíaco como catalizador de la liberación humana.

Según Nietzsche fue el aspecto de la tragedia griega lo que exalto la verdadera grandeza y alcance de la cultura helénica. Por que  es en la tragedia donde confluyen dos fuerzas que habían servido de inspiración a todo el esplendor griego: lo apolíneo y lo dionisíaco.

La vía apolínea es el concepto de orden, medida y proporción en las cuestiones y en el proceder virtuoso de los hombres. Es la búsqueda de lo  Racional y luminoso. La indagación ordenada de las cosas y los seres.

Lo apolíneo es el principio racional mediante el cual se refrena el impulso salvaje en los hombres, es el dominio de las pasiones humanas.

La vía dionisíaca es la contraria a la vía apolínea, es  la exaltación desencadenada de los impulsos vitales en los factores tales como: la salud, la juventud y  sensualidad. Mas allá del orden y la luz del entendimiento, lo dionisíaco busca en el desenfreno pasional para lograr  lo creativo, lo oscuro. Es en la efervescencia irreverente y desordenada  en la exaltación de las pasiones para alcanzar superar las limitantes que someten la verdadera plenitud humana que se ubica en la irracionalidad humana.

Nietzsche exalto de sobremanera la vía dionisiaca como la ebria aceptación de la vida. Como la clave para alcanzar la grandeza humana sobre aquellos que limitan su elevación mediante lo conceptos de   caridad, orden, amor, virtud y mesura.  

La inmoderación de las pasiones libera todo el poder del hombre sobre sí mismo y sobre los demás al quedar totalmente libre de toda atadura y compromiso que lo someta.

El espíritu dionisiaco simboliza una liberación vitalista que propone al antropocentrismo. Con el cual el ser humano no rinde cuentas de sus actos son libres mas allá del bien y del mal por que lo ayudan a lograr el poder y el dominio.

Para Nietzsche lo dionisiaco representa el sentido intenso de la vida. Y es en esta intensidad donde el superhombre libera toda su energía vital mediante su naturaleza animal y  divina. Es en la incontinencia pasional donde el hombre encuentra su identificación con el universo, con el caos primigenio.

Es la salvaje explosión vital en donde se extirpan los límites que reprimen y reducen la grandeza de la naturaleza humana. Cuyo icono es el dios griego es  Dionisios, dios del vino y del éxtasis.

Es admitir que  la vida  en su esencialidad es producto del azar y del caos. Permitiendo a quien  la liberal operación de los actos humanos sin prejuicios, normas, dogmas y reglas

El absoluto poder humano en la intensidad de las pasiones, las cuales se descubren mediante el genio y la locura. Es por ello que muchos artistas embotan sus sentidos para el libre desenfreno de sus actos y realizar obras que muestren el alcance humano sin la rectitud de la razón.

Belleza y crueldad, fortaleza y dominio son las “virtudes” que manifiestan la grandeza del verdadero hombre en Nietzsche. Un hombre que no rinde cuentas si no tan solo fluye en su actuar apasionado e irreverente.

En Nietzsche, la grandeza humana no se alcanza con la iluminación y la claridad del pensamiento sino por el contrario, el culmen humano esta en lo irracional, en la locura.

Artículo sobre "Demian"

http://www.elboomeran.com/upload/ficheros/noticias/12.12_demian.pdf

viernes, 16 de mayo de 2014

La ciencia ficción.

Ciencia ficción
Escrito por
La ciencia ficción es uno de los géneros pertenecientes al ámbito ficticio. Se diferencia de la fantasía en que, dentro del contexto de la obra, los elementos imaginarios son posibles para las leyes de la naturaleza establecidas científicamente (aunque algunos elementos son totalmente imaginarios o provienen de la especulación). La exploración de las consecuencias de estas diferencias es el objetivo tradicional de la ciencia ficción, lo cual la convierte en una ‘literatura de ideas’. La ciencia ficción está basada en gran parte en la escritura entretenida y racional sobre posibilidades que ocurren en escenarios desconocidos. Entre estos lugares se pueden incluir:
-Un escenario en el futuro, en líneas temporales alternativas o en un pasad histórico que contradice los hechos conocidos de la historia o de los registros arqueológicos.
-Un escenario en el espacio exterior o en otros mundos que involucran la presencia de extraterrestres.
-Historias que incluyen principios científicos o tecnológicos que contradicen las leyes de la naturaleza conocidas.
-Historias que involucran el descubrimiento o la aplicación de nuevos principios científicos, como el viaje en el tiempo, el estudio de los poderes psíquicos, nuevas tecnologías, robots o sistemas sociales y políticos distintos (por ejemplo, una ‘distopía’ o un escenario en el que la sociedad organizada colapsó).
Definiciones
Es difícil definir a la ciencia ficción, ya que incluye un amplio rango de subgéneros y temas. El escritor y editor Damon Knight resumió la causa en la que estriba la dificultad al decir que ‘la ciencia ficción aparece cuando la vemos, definición compartida por el autor Mark C. Glassy, quien afirma que la definición de la ciencia ficción es como la de la pornografía: no se sabe lo que es, pero se la reconoce al verla. Vladimir Nabokov dijo que si uno era riguroso con la definición, la obra de Shakespeare ‘La tempestad’ tendría que ser ciencia ficción.
Según el escritor Robert A. Heilein, ‘una definición corta y práctica de ciencia ficción sería la siguiente: especulación realista sobre eventos futuros posibles, basados en un conocimiento sólido del mundo real, de su pasado y presente, y sobre un entendimiento completo de la naturaleza y del significado del método científico’. La definición de Rod Serling postula que ‘la fantasía es lo imposible tomado como algo probable. La ciencia ficción es lo improbable hecho posible'. Lester del Rey escribió 'Incluso los aficionados devotos tienen dificultades al tratar de explicar lo que es la ciencia ficción, y esa es la razón por la que no existe una definición satisfactoria ya que no hay límites fácilmente distinguibles en esta disciplina'.
Forrest J. Ackerman usó la expresión ‘sci-fi’ en UCLA en 1954. A medida que la ciencia ficción fue entrando a la cultura popular, los escritores y seguidores activos comenzaron a asociar al término con las películas ‘clase B’ de bajo presupuesto y con la ciencia ficción de baja calidad estilo pulp. Hacia 1970 los críticos del campo como Terry Carr y Damon Knight usaban ‘sci-fi’ para distinguir las obras ‘de baja calidad’ de la ciencia ficción seria. Alrededor de 1978, Susan Word y otros introdujeron el término ‘skiffy’. Meter Nicholls afirmó que ‘SF’ (‘science fiction) es la ‘abreviación preferida dentro de la comunidad de escritores y lectores de ciencia ficción’. La revista ‘Ansible’ de David Langford incluye una sección regular llamada ‘Como los demás nos ven’ (‘As others see us’) que ofrece numerosos ejemplos del uso peyorativo de la ciencia ficción por personas fuera del género.
Historia de la ciencia ficción
Escrito por
La ciencia ficción como género literario es un campo diverso ya que hay poco consenso sobre su definición entre los estudiosos y seguidores, y su origen es una pregunta abierta. Algunos postulan a la Epopeya de Gilgamesh como texto primigenio del género. Otros afirman que la ciencia ficción comenzó a fines de la Edad Media, o que la ciencia ficción se hizo posible gracias a la Revolución Científica, sobre todo por los descubrimientos de Galileo y Newton en astronomía, física y matemática. Algunos ubican el origen con la novela gótica, sobre todo con ‘Frankestein’ de Mary Shelley.
La ciencia ficción se desarrolló y cobró impulso en el siglo XX, y la penetración profunda de la ciencia y los inventos dentro de la sociedad creó un interés por la literatura que exploraba la influencia de la tecnología sobre la sociedad. Actualmente, la ciencia ficción posee una influencia significativa sobre el mundo de la cultura y el pensamiento, y está representada en todas las variedades de los medios.
Los precursores de la ciencia ficción
Varios historiadores proclamaron un origen antiguo para el género de la ciencia ficción. Esta es la opinión de una minoría en la actualidad, ya que la mayor parte de los estudiosos ubican a estas obras como ejemplos de proto-ciencia ficción a lo sumo. Lester del Rey afirmó que el primer trabajo de ciencia ficción fue la primera obra literaria que se conoce hasta el momento, la Epopeya de Gilgamesh. En esta obra hay una escena en que se parece en ciertos puntos a los lugares apocalípticos de la ciencia ficción. Entre las obras griegas que incluyen elementos de este estilo se cuentan ‘Las nubes’ y ‘Los pájaros’ de Aristófanes, la descripción de la Atlántida de Platón y la ‘Historia verídica’ de Luciano. Los primeros elementos de ciencia ficción también aparecen en las antiguas obras hindúes como el ‘Ramayana’, en la que había máquinas voladoras que podían llegar a la atmósfera de la Tierra.
Obras de la literatura fantástica como las ‘Metamorfosis’ de Ovidio, ‘Beowulf’, El anillo del Nibelungo’, ‘La divina Comedia’ de Dante y ‘La tempestad’ de Shakespeare también se les atribuyeron la presencia de elementos de ciencia ficción. ‘La tempestad’ incluye al prototipo renacentista de científico loco, y fue adaptada en la película de ciencia ficción ‘Forbidden planet’.
L. Sprague de Camp y varios autores citan a la 'Historia verídica' de Luciano como uno de los primeros ejemplos de ciencia ficción. La postura del crítico inglés Kinglsley Amis es ambivalente a este respecto. Aunque escribió que 'difícilmente sea ciencia ficción, ya que acumula una extravagancia tras otra para lograr un efecto cómico', reconoce implícitamente su carácter de ciencia ficción al comparar el argumento de la obra con las óperas espaciales del siglo XX: 'Tan sólo remarcaría que la viveza y sofisticación de la Historia Verídica es un chiste al lado de la ciencia ficción escrita entre 1910 y 1940'. Los temas y lugares típicos de la ciencia ficción incluidos en ‘Historia verídica’ son: el viaje hacia el espacio exterior, los encuentros con formas alienígenas, la guerra interplanetaria, la colonización de planetas, el gigantismo, las criaturas como productos de la tecnología humana, mundos que funcionan mediante un conjunto de leyes ‘físicas’ alternativas y un deseo explícito del protagonista por la exploración y la aventura.
Varias historias dentro de ‘Las mil y una noches’ también incluyen elementos de ciencia ficción. Un ejemplo es ‘Las aventuras de Bulukiya’, donde el protagonista se embarca en una misión para conseguir una hierba que le otorgaría inmortalidad y entonces sale a explorar los mares y viaja a través del cosmos hasta llegar a mundos distintos, lo cual anticipa los viajes intergalácticos. En el camino se encuentra con sociedades de jinns, sirenas, serpientes parlantes, árboles que hablan y otras formas de vida. En ‘Abdulah el pescador’ el protagonista gana la habilidad de respirar bajo el agua y descubre una sociedad submarina que es retratada como un reflejo invertido de la sociedad terrícola, ya que la sociedad acuática sigue un conjunto de reglas comunitarias y no existen conceptos como dinero o vestimenta. Otros cuentos de esta obra tratan sobre tecnologías antiguas perdidas, civilizaciones avanzadas que desaparecieron y catástrofes apocalípticas. En 'La ciudad de Brass' hay un grupo de viajeros que se encuentran en una expedición arqueológica en el Sahara y buscan encontrar un velero de latón que Salomón usó antiguamente para atrapar a un jinn. En el viaje se encuentran con una reina momificada, habitantes petrificados, robots parecidos a los humanos, marionetas que danzaban si hilos y un caballo-robot de latón que lidera al grupo hacia la ciudad perdida. El ‘Caballo de Ébano’ incluye un robot en la forma de un caballo mecánico volador controlado por medio de unas llaves que podían volar hacia el espacio y el Sol. En ‘El cuento del tercer Qalandar’ también incluye un robot en la forma de un marinero. Estos dos últimos cuentos pueden considerarse ejemplos de proto-ciencia ficción. Otros modelos de ficción proto-científica pueden ser ‘Opiniones de los residentes de una ciudad espléndida’ de Al-Farabi, que trata sobre una sociedad utópica, o el cuento futurista de Al-Qazwini, ‘Awaj bin Anfaq’, que trata sobre un hombre que viaja a la Tierra desde un planeta distante.
En la narrativa japonesa del siglo X, podría considerarse al 'Cuento del cortador de bambú' como ejemplo de proto- ciencia ficción. La protagonista de la historia, Kaguya-hime, es una princesa de la Luna que es enviada a la Tierra por su seguridad durante una guerra, y es criada por un cortador de bambú en Japón. Luego la llevan de regreso a la Luna, donde se encuentra con su familia extraterrestre. La ilustración del manuscrito muestra una máquina voladora similar a un platillo volador.
Según Roubi, los dos capítulos finales de la novela ‘Fadil ibn Natiq’ (conocida como ‘Yheologus Autodidactus’ en Occidente) del escritor Ibn-al-Nafis (1213-1288) puede ser considerados como ciencia ficción. La novela trata sobre varios elementos relacionados con la ciencia ficción, como la generación espontánea, la futurología, los temas apocalípticos, la escatología, la resurrección y la vida en el Más Allá, etc. Sin embargo, en lugar de dar explicaciones mitológicas o sobrenaturales a estos temas, Ibn-al-Nafis intenta explicarlos usando su extenso conocimiento sobre anatomía, biología, fisiología, astronomía, cosmología y geología. Por ejemplo, es a través de la novela que el autor introdujo su teoría científica sobre el metabolismo, y se refirió a sus descubrimientos científicos sobre la circulación pulmonar para explicar la resurrección del cuerpo. La novela fue traducida al inglés como ‘Theologus Autodidactus’ a principios del siglo XX.
Verne y Wells: los iniciadores
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La rama europea de la ciencia ficción comenzó a fines del siglo XIX con las novelas científicas de Julio Verne y las obras de crítica social de H. G. Wells.
Las historias aventureras de Verne, entre las que se destacan ‘Viaje al centro de la tierra’ (1864), ‘De la Tierra a la Luna’ (1865) y ‘Veinte leguas submarinas’ (1869), mezclaban aventuras románticas con tecnología de avanzada o extrapolada del futuro. Fueron éxitos comerciales tremendos, y establecieron la posibilidad de que un escritor viviera de su oficio. L. Sprague de Camp cita a Verne como ‘el primer escritor de tiempo completo sobre ciencia ficción’.
Verne y Wells: los iniciadores
Verne y Wells: los iniciadores
Las historias de Wells, por otra parte, incluían tramas de ciencia ficción para establecer puntos didácticos sobre la sociedad de su tiempo. En 'La máquina del tiempo' (1895), por ejemplo, los detalles técnicos de la máquina son descritos rápidamente para que el viajero en el tiempo pueda centrarse en hacer su crítica a la estratificación de la sociedad inglesa. Sin embargo, Wells demuestra la importancia de la relación espacio-tiempo que luego se convertiría en el centro de la teoría de Einstein. la historia también usa elementos de las teorías evolutivas darvinianas, y muestra su preocupación por el Marxismo. En ‘La guerra de los mundos’ (1898), la tecnología marciana no se explica como se describiría en una historia de Verne, y la historia se resuelve por un ‘deus ex machina’.
La diferencia entre Verne y Wells resalta la tensión que existe dentro de la ciencia ficción a lo largo de su historia. La elección entre la presentación de una tecnología realista o la concentración en los personajes e ideas, siempre estuvo presente, y tiene como consecuencia la cuestión de si vale más contar una historia apasionante o marcar un punto didáctico.
Wells y Verne tenían unos cuantos rivales dentro de este género. Algunos cuentos cortos y novelas de esta temática aparecieron a lo largo del siglo XIX, y muchos de ellos emplearon ideas científicas como base para sus mundos imaginarios. Samuel Butler publico ‘Erewhon’ en 1872, que trataba sobre el concepto de la aparición de sentimientos en las máquinas y el reemplazo de la raza humana por ellas. Aunque más conocido por Sherlock Holmes, Sir Arthur Conan Doyle también escribió ciencia ficción, así como Rudyard Kipling, Jagadananda Roy y Begur Roquia Sakhawat Hussain. La ciencia ficción feminista también comenzó por estos años, con obras como ‘El sueño de la sultana’ de Begur Roquia Sakhawat Hussain y ‘Herland’ de Charlotte Perkins Gilman.
Wells y Verne tenían lectores internacionales, por lo que lograron influir sobre los escritores de América. Al poco tiempo la ciencia ficción americana comenzó a crecer a un ritmo vertiginoso. Los escritores europeos encontraron más lectores en el mercado norteamericano, y por eso comenzaron a escribir sus obras al estilo americano.
La proto-ciencia ficción norteamericana
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En las últimas décadas del siglo XIX, las obras de ciencia ficción para niños y adultos eran numerosas en América, aunque todavía no habían recibido el nombre de ‘ciencia ficción’.
Había elementos de ciencia ficción en las historias de  Nathaniel Hawthorne y Fitz-James O’Brien. Edgar Allan Poe suele ser mencionado al lado de Verne y Wells como uno de los fundadores de la ciencia ficción. Varios de sus cuentos, además de la novela ‘The narrative of Arthur Gordon Pym of Nantucket’ pertenecen a este género. Una novela satírica de 1872 del filósofo George Tucker, ‘A voyage to the moon, suele ser citada como la primera novela norteamericana de ciencia ficción.
Una de las obras de ciencia ficción americana más exitosas fue la segunda novela más vendida en los Estados Unidos en el siglo XIX: ‘Looking backward’, de Edgard Bellamy (1888). La novela trata sobre una sociedad del futuro basada en la observación de la gente de ese momento.
La proto-ciencia ficción norteamericana
La proto-ciencia ficción norteamericana
Mark Twain exploró algunos temas de ciencia en su novela ‘A connectituc yankee in King Arthur’s court’ (‘Un americano de Connecticut en la corte del rey Arturo’). Por medio de la ‘trasmigración de las almas’ o ‘transposición de épocas y cuerpos’, el protagonista de la novela regresa en el tiempo con sus conocimientos decimonónicos. Escrita en 1889, ‘A Connecticut yankee’ predice indirectamente los eventos de la 1º Guerra Mundial, cuando las viejas ideas europeas sobre la caballería son reemplazadas por las nuevas armas y tácticas.
La serie de 14 novelas del escritor Frank Baum (1900-1920), basadas en la Tierra de Oz, contenían descripciones sobre extrañas armas, hombres mecánicos y una serie de inenciones tecnológicas todavía no realizadas, además de aparatos que representan la primera aparición literaria de comunicadores inalámbricos manuales.
Jack London escribió varias historias de ciencia ficción, entre las que se incluían ‘The red one’ (una historia que involucraba extraterrestres), ‘The iron heel’ (ubicada en el futuro desde el punto de vista del autor) y ‘The unparalleled invasion’ (una historia que involucraba una guerra bacteriológica y de limpieza racial). También escribió una historia sobre invisibilidad y otra sobre un arma de gran energía. Estas historias comenzaron a cambiar las características de la ciencia ficción.
Edgard Everett Hale escribió ‘The brock moon’, una novela inspirada en los relatos de Verne que se destaca por ser la primera en describir un satélite artificial. Escrita en el estilo de sus demás obras, emplea un realismo pseudos-periodístico para contar una historia de aventuras ligeramente basada en la realidad.
Edgar Rice Burroughs (1875-1950) comenzó a escribir ciencia ficción para revistas pulp justo antes de la 1º Guerra Mundial, y consiguió publicar su primera historia, ‘Under the Moons of Mars’, en 1912. Continuó publicando historias de aventura, muchas de ellas de ciencia ficción, a lo largo de su vida. Los pulps publicaban historias aventureras de todo tipo; la ciencia ficción tenía que encajar con los asesinatos miseriosos, el horror, la fantasía, etc.
Comienzos del siglo XX de la ciencia ficción
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La siguiente generación de grandes escritores estaba conformada por Olaf Stapledon (1886-1950) y J. H. Rosny Ainé, nacido en Bélgica. El primero escribió obras como ‘Last and first men’ (1930), ‘Odd John’ (1935), ‘Star maker’ (1937) y ‘Sirius’ (1940), que introdujeron miles de ideas adoptadas posteriormente por los escritores de ciencia ficción. Por su parte, Rosny fue el ‘padre’ de la ciencia ficción francesa moderna, y escribió clásicos como ‘Les Xipehuz’ (1887) y ‘La mort de la Terre’ (1910). Sin embargo, los años ’20 y ’30 vieron la transformación del género en un nuevo formato.
Comienzos del siglo XX de la ciencia ficción
Comienzos del siglo XX de la ciencia ficción
El nacimiento de los pulps (o folletines)
El desarrollo de la ciencia ficción americana como género consciente comienza en parte en 1926, cuando Hugo Gernsback funda la revista ‘Amazing stories’, dedicada exclusivamente a las historias de ciencia ficción. Aunque se habían publicado revistas de ciencia ficción en Suecia y Alemania antes, ‘Amazing Sotires’ fue la primera revista norteamericana en dedicarse a la publicación exclusiva de este subgénero. Aunque Gernsback alentaba la escritura de historias que incluyeran realismo científico para educar a sus lectores sobre los principios científicos, los relatos solían ser historias apasionantes con poca base en la realidad.
Las historias publicadas en esta y otras revistas ‘pulp’ tuvieron gran éxito, pero fueron vistas como ‘literatura barata’ en lugar de obras serias. Sin embargo, las revistas dedicadas enteramente a la ciencia ficción impulsaron de gran manera la conciencia pública sobre la especulación científica. ‘Amazins sotories’ competía con varias otras revistas pulp, como ‘Weird Tales’, ‘Astounding Stories’ y ‘Wonder Stories’, durante la década del ’30. Fue en la era de Gernsback que los seguidores de la ciencia ficción aparecieron por medio de las ‘Cartas al Editor’ de cada publicación.
La película de Fritz Lang, ‘Metrópolis’ (1927), en la que se ve por primera vez un robot humanoide, y el amor de los futuristas italianos por las máquinas fueron indicadores de las esperanzas y los miedos del mundo entre las grandes guerras europeas. ‘Metrópolis’ fue un film muy exitoso, y su estética art-deco se convirtió en la guía de los folletines de ciencia ficción por un tiempo.
Escritura modernista de la ciencia ficción
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Los escritores querían responder al nuevo mundo posterior a la 1º Guerra Mundial. En los '20 y los '30, escritores totalmente desconectados de la ciencia ficción comenzaron a explorar nuevas maneras de contar historias y de tratar al tiempo, el espacio y la experiencia en formas narrativas novedosas. Las obras publicadas póstumamente de Franz Kafka y las de escritores modernos como James Joyce, T. S. Eliot, Virginia Wolf y otros, incluían historias en las que el tiempo y la identidad individual podían expandirse, contraerse y distorsionarse. Aunque sus obras estaban desconectadas de la ciencia ficción como género, trataban sobre el impacto de la modernidad (tecnología, ciencia y cambios) en la vida de las personas. Décadas después, durante el movimiento de la Nueva Ola, algunas técnicas literarias modernistas entraron en el campo de la ciencia ficción.
Las obras del dramaturgo checo Karen Capek –The Makropulos affair’, ‘R.U.R.’, ‘The life of the insects’- y la novela ‘War with the Newts’, formaron motivos importantes de la ciencia ficción. ‘R.U.R.’ se destaca por la introducción de la palabra ‘robot’ en el vocabulario mundial.
Un tema fuerte en la escritura moderna es la alienación, es decir, la conversión de escenarios familiares a extraños, de manera que el comportamiento considerado como ‘normal’ pasa a ser visto como un conjunto de prácticas bizarras de una cultura alienígena. La audiencia de las obras modernas suele enfrentarse con el cuestionamiento de todo lo existente.
Escritura modernista de la ciencia ficción
Escritura modernista de la ciencia ficción
Al mismo tiempo, la tradición de las novelas literarias de ciencia ficción que trataban sobre la disonancia entre las condiciones utópicas y la expresión total de los deseos humanos, comenzaron a desarrollar lo que fue llamado ‘la novela distópica’ (en oposición a la utópica). Por un tiempo los elementos de ciencia ficción de estas novelas fueron ignorados por los críticos literarios, a pesar de que su deuda con el género de la ciencia ficción es bastante grande. Las obras utópicas, como muchas de Wells, también influyeron sobre la ciencia ficción, comenzando por ‘Ralph 124C41’ de Hugo Gernsback. La novela de Yevgeny Zamyatin de 1920, ‘We’, describe un intento totalitario por crear una utopía cuyo resultado sería un estado diatópico en el que el libre albedrío sería eliminado. Aldous Huxley quebró la barrera entre las instituciones literarias jerárquicas y la ciencia ficción con 'Brave new world' (1932, 'Un mundo feliz'), un irónico retrato de una sociedad estable y ostentosa construida por la manipulación genética.
A fines de los ’30, John W. Campbell pasó a ser el editor de Astounding Science Fiction, tras lo cual surgió en Nueva York un grupo de nuevos escritores llamados ‘los Futurianos’ (‘the Futurians’), entre los que se contaban Isaac Asimov, Damon Knoght, Donald A. Wollheim, Frederik Pohl, James Blish, Judith Cerril, etc. Otros autores importantes de este período fueron Robert A. Heinleim, Arthur C. Clarke y A.  E. van Vogt. La asunción de Campbell como editor de Astounding se considera el comienzo de la Edad de Oro de la ciencia ficción, caracterizada por historias que celebraban los logros y progresos científicos. Esta época duró hasta los avances tecnológicos de la posguerra, luego de lo cual surgió una nueva generación de escritores con historias que se distanciaban de la modalidad de Campbell, y con revistas nuevas como ‘Galaxy’, editada por Pohl.
George Orwell fue quien escribió una de las mejores ‘distopías’ literarias con ‘1984’, escrito en 1948. En la novela Orwell muestra un régimen totalitario que domina a la sociedad a través del control de la información. ‘We’ de Zamyatin es reconocida como una influencia tanto en Huxley como en Orwell. Este último publicó una reseña sobre ‘We’ al poco tiempo de ser publicada en inglés, muchos años antes de escribir ‘1984’.
‘Fahrenheit 451’ de Ray Bradbury, ‘The dispossessed’ de Ursula LeGuin, gran parte de las obras de Kart Vonnegut, entre otros, continuaron en la ciencia ficción posterior este diálogo entre utopía y distopía.
Mitología pública
Orson Welles produjo desde el Teatro Mercury una versión radial de ‘La guerra de los mundos’ que pasó a la fama por provocar pánico en un gran número de personas que creyeron que el programa era un noticiero real. La idea de los invasores del espacio exterior se convirtió en una parte indispensable de la mitología pública.
Durante la 2º Guerra Mundial, los pilotos especularon sobre la posibles orígenes  de los ‘Foo fighters’ (nombre dado a los avistamientos de luces extrañas durante los vuelos). Las bombas alemanas V1 y V2 se sumaron a la creciente pregunta sobre el futuro de los viajes espaciales. Para el momento en que nació la historia sobre un platillo volador estrellado en Roswell en 1947, la ciencia ficción se había convertido en folclore.
La edad de oro de la ciencia ficción
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El período de los ’40 y los ’50 suele ser recordados como ‘la edad de oro de la ciencia ficción’.
La revista Astounding
Con la asunción en 1937 de un editor exigente, John W. Campbell, a la revista ‘Astounding’, y con la publicación de historias y novelas de escritores tales como Isaac Asimos, Arthur Clarke y Robert A. Heinlein, la ciencia ficción comenzó a ganar estatus dentro del mundo de la 'ficción seria'.
Campbell ejerció una extraordinaria influencia sobre el trabajo de estos escritores, moldeando la dirección de la ciencia ficción. Asimov escribió ‘éramos extensiones de él. Eramos sus clones literarios’. Bajo la dirección de Campbell, los años que van desde 1938 hasta 1950 se hicieron conocidos como ‘la edad de oro de la ciencia ficción’, aunque el mismo Asimov aclaró que se utilizó el mismo rótulo para referirse a otros períodos de la ciencia ficción.
La edad de oro de la ciencia ficción
La edad de oro de la ciencia ficción
Entre los consejos que Campbell daba a sus escritores se encuentra un famoso dicho, que decía 'Escriban sobre una criatura que piense tan bien como un humano, o mejor que un humano, pero no como un humano'. Puso énfasis sobre una calidad de escritura superior a la de los editores anteriores a él, dándole atención especial al desarrollo de grupos de jóvenes escritores que se reunieran a su alrededor.
Las incursiones en el género por parte de escritores que no se dedicaban con exclusividad a la ciencia ficción sirvieron para añadirle respetabilidad. Sin embargo, las tapas de las revistas con monstruos e imágenes tremendistas, preservaron la imagen de sensacionalismo que apelaba a los adolescentes. Había un deseo público por el sensacionalismo, deseo que provenía de la necesidad de la gente de salir del aburrimiento de sus vidas para viajar a otros mundos y tiempos.
Un efecto colateral interesante del régimen de Campbell fue su contribución al surgimiento de la Cienciología, religión creada por Ron Hubbard. Hubbard era un prometedor escritor de ciencia ficción, y uno de los protegidos de Campbell, quien publicó los primeros artículos de Hubbard sobre Diabética y los principios de la nueva religión. A medida que el ‘reinado’ de Campbell como editor de Astounding crecía, éste le comenzó a dar mayor atención  alas ideas de Hubbard, llegando a escribir editoriales sobre la Diabética incluso. Aunque Astounding siguió teniendo una base de seguidores leal, los lectores comenzaron a buscar otras revistas de ciencia ficción.
La edad de oro en otros medios
Con la fuente material provista por los escritores de la edad de oro, los avances en los efectos especiales y el deseo del público de encontrar material relacionado con los avances de la tecnología, todo se conjugó para la creación de importantes obras de ciencia ficción en el cine.
La industria fílmica de la ciencia ficción comenzó en los ’50 con la producción de películas como ‘Destination Moon’ (Destino: la Luna), ‘Them!’ (¡Ellos!), ‘Invasion of the body snatchers’, ‘Forbidden planet’ (El planeta prohibido), y muchas otras. Varias de estas películas estaban basadas en las historias de los escritores de Campbell. ‘The thing’ (‘La cosa’) era una adaptación de ‘Them’, de Campbell, y ‘Invasion of the body snatchers’ estaba basada en las novelas de Jack Finney. Por otro lado, ‘Destination moon’ tenía como base una novela de Heinleim, y ‘The beast of the 20,000 fathoms’ se basaba en un cuento de Ray Bradbury. Las historias catastróficas de John Wyndham –‘The day of the Triffids’ o ‘The kraken wakes’- también fueron fuentes de material.
Al mismo tiempo, la ciencia ficción comenzó a aparecer en un nuevo medio, la televisión. En 1953, ‘The quatermass experiment’ fue transmitido por la TV británica, y fue el primer programa importante de ciencia ficción. En los Estados Unidos, héroes de ciencia ficción como el Capitán Video, Flash Gordon y Back Rogers hicieron sus primeras apariciones en programas que se parecían más a las historias de ciencia ficción pre-campbellianas.
Fin de la edad de oro
Al buscar mayor libertad de expresión, muchos escritores comenzaron a publicar sus artículos en otras revistas, entre las que se incluían ‘The magazine of fantasy and science fiction’, ‘If’, una versión resucitada de ‘Amazing Stories’ y ‘Galaxy’.
Bajo el liderazgo de los editores H. L. Gold y luego Frederick Pohl, ‘Galaxy’ inauguró una línea literaria dentro de la ciencia ficción que tomaba elementos de la literatura ‘principal’. Era menos insistente en la plausibilidad científica que las historias de ‘Astounding’. El surgimiento de ‘Galaxy’ señaló el fin de la edad de oro de la ciencia ficción, aunque la mayoría de los escritores de dicha época fueron capaces de adaptarse a los cambios del género y siguieron escribiendo. Algunos, sin embargo, se movieron a otros campos. Isaac Asimov, por ejemplo, comenzó a escribir únicamente sobre hechos científicos, así como otros autores.
Ciencia ficción: La Nueva Ola y sus consecuencias
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La Generación ‘Beat’
Las obras modernas de Samuel Beckett –‘Esperando a Godot’ y ‘El innombrable’- influyeron sobre los escritores de los ’50. En Beckett todo el sentido de tiempo y espacio desaparecen para dejar el centro a una voz que se divide en la necesidad de seguir existiendo y el deseo de encontrar silencio y caer en el olvido. En cambio, en los escritores de los ’50, el tiempo y el significado de la causa y el efecto son tratados para llegar a grandes efectos. La influencia de Beckett se sintió desde el punto de vista de que los escritores comenzaron a preocuparse por reflexiones más serias sobre el ser.
William S. Burroughs (1914-1997) fue el autor que unió finalmente a la ciencia ficción con la tendencia modernista en la literatura. Con la ayuda de Jack Kerouac, Burroughs publicó ‘Naked lunch’, la primera de una serie de novelas que empleaban una técnica semi-dadaísta llamada ‘the Cut-up’ (el recorte) además de deconstrucciones sobre la sociedad convencional, sacando la máscara de la normalidad para revelar el horror detrás.
Burroughs ideó sus visiones de la sociedad como un conjunto de conspiraciones alienígenas, monstruos, estados policiales, traficantes de drogas y niveles alternativos de realidad. La lingüística de la ciencia ficción se fundió con los experimentos del modernismo en la pesadilla de la generación beat.
Ciencia ficción: La Nueva Ola y sus consecuencias
Ciencia ficción: La Nueva Ola y sus consecuencias
La Nueva Ola
En 1960, el novelista británico Kingsley Amis publicó ‘New maps of hell’ (nuevos mapas del infierno), una historia literaria sobre el campo de la ciencia ficción. Este grado de atención por parte de un escritor tan importante y aceptado generó un gran bien para la reputación de la ciencia ficción.
Otro de los hitos fue la publicación en 1965 de ‘Dune’, de Frank Herbet, una obra ficcional densa y compleja que involucraba intrigas policiales en una galaxia futura, creencias místicas y religiosas extrañas y un ecosistema del planeta Arrakis. Otro de los grandes acontecimientos de esta época fue el surgimiento de la obra de Roger Zelazny, cuyas novelas como ‘Lord of light’ y ‘The chronicles of Amer’ mostraron que las líneas entre la ciencia ficción, la fantasía, la religión y el comentario social pueden ser muy finas.
También en 1965 el director francés Jean-Luc Godard usó en su película ‘Alphaville’ el tema de la distopía y la ciencia ficción apocalíptica para explorar a la sociedad y la lengua.
En Inglaterra, la generación de escritores de los ’60 (llamados ‘La nueva Ola’) experimentó con distintas formas de ciencia ficción, abriendo el género hacia el surrealismo, el drama psicológico y las corrientes de pensamiento actuales. La Nueva Ola de los ’60 se centraba alrededor de la revista ‘New worlds’ luego de la asunción de Michael Moorcock como editor en 1963. William Burroughs fue una gran influencia sobre ellos. Los escritores de la Nueva Ola creían que estaban construyendo un legado para el movimiento artístico francés de la Nueva Ola. Aunque la Nueva Ola (New Wave) fue mayormente un movimiento inglés, hubo paralelos en la ciencia ficción americana de ese momento. La relación de la Nueva Ola británica con los americanos quedó en claro con la antología de Harlan Ellison, ‘Dangerous visions’, donde se presentaban autores de ciencia ficción norteamericanos e ingleses cuyas historias empujaron los límites de lo que era aceptable en las revistas del género. Isaac Asimov la describió como una ‘Segunda revolución’, cuyo precedente fue la edad de oro.
La Nueva Ola y sus contemporáneos pusieron un gran énfasis sobre el estilo y la forma intelectual de una narración. También generaron controversia en temas que los antiguos escritores de ciencia ficción habían evitado. Por primera vez, la sexualidad –que según Amis había sido prácticamente obviada del género- recibió atención de escritores como Samuel Delany, Norman Spinrad y Theodore  Sturgeon. Los temas de política contemporánea también se hicieron escuchar, con escritores como John Brunner y J. G. Ballard que contaban historias sobre un medio ambiente arruinado.
Asimov recalcó que la Segunda Revolución fue mucho menos clara que la primera, y lo atribuyó al desarrollo de la antología, que dio lugar a que las viejas historias ganaran prominencia. Sin embargo, varios escritores de la edad de oro cambiaron su estilo cuando llegó la Nueva Ola. Robert A. Heinlein cambió sus relatos campbellianos sobre el futuro a historias ficcionales más estilizadas y sexualmente abiertas, entre las que se destacan ‘Stranger in a strange’ y ‘The moon is a harsh mistress’. Muchos otros continuaron teniendo éxito a medida que los estilos cambiaban.
Las películas de ciencia ficción también se inspiraron en los cambios del género. Las obras de Stanley Kubrick '2001: odisea del espacio', 'Dr. Strangelove' y 'La naranja mecánica', aportaron forma visual a la nueva dependencia del género en el estilo.
Ursula LeGuin extrapoló visiones que eran más antropológicas que técnicas, y trabajó con pequeñas modificaciones en sociedades imaginarias. Philip K. Dick exploró la metafísica de la mente en una serie de novelas e historias que apenas dependían de su contenido de ciencia ficción. LeGuin, Dick y otroos como ellos se vieron asociados al concepto de ciencia ficción blanda más que con los ideales de la Nueva Ola.
La ciencia ficción blanda se contrastó con la noción de ciencia ficción dura. Aunque la plausibilidad científica fue un tema centro en el género desde Gernsback, escritores como Larry Niven y Poul Anderson aportaron a la ciencia ficción dura historias con estilos más sofisticados y héroes caracterizados con mayor profundidad, a la vez que preservaron un nivel alto de sofisticación científica.
La ciencia ficción en los ‘80
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Ciberpunk
A comienzos de los ’80, la Nueva Ola había reducido su presencia en el terreno de la ciencia ficción, hasta desaparecer por completo. A medida que las tecnologías de la computación comenzaron a volverse una parte integral de la sociedad, los escritores de ciencia ficción sintieron la necesidad de dar sus puntos de vista sobre su influencia en el escenario cultura y político. El movimiento Ciberpunk se desarrolló a principios de los ’80, y tiene sus raíces en la escuela de la Nueva Ola. Aunque partieron de estos escritores, los ‘ciberpunks’ desarrollaron su propio estilo, concentrándose sobre todo en los punks de sus ‘inframundos’ del futuro. Autores como William Gibson dieron la espalda al optimismo tradicional y apoyo a la ciencia ficción tradicional. La novela ‘Neuromancer’ de este autor, publicada en 1984, anunció el movimiento ciberpunk al resto del mundo literario y fue un tremendo éxito comercial. Otros escritores importantes del movimiento fueron Bruce Sterling, John Shirley y Neal Stephenson. Aunque el Ciberpunk luego se mezclaría con otros estilos de ciencia ficción, en sus comienzos parecía haber una noción ideológica pura. John Shirley comparó el movimiento Ciberpunk con una tribu.
Durante los ’80, un gran número de obras ciberpunk de manga y anime se produjeron en Japón. La que más se destaca fue el manga de 1982, ‘Akira’ y su adaptación anime de 1988 homónima junto con el anime ‘Megazone 23’ de 1985 y el manga ‘Ghost in the shell’ de 1989, que también fue adaptado al manga en 1995.
La ciencia ficción en los ‘80
La ciencia ficción en los ‘80
Óperas espaciales
La tendencia hacia las historias sobre un futuro cercano representado por el ciberpunk fue contrarrestada por el resurgimiento de la tradición de la ópera espacial. Esta tendencia mostraba historias ubicadas en un futuro lejano con civilizaciones interestelares, tecnologías exóticas, conflictos a gran escala y eventos naturales. Aunque estas historias nunca desaparecieron de la escena –Paul Anderson y Gordon R. Dickson por ejemplo escribieron aventuras espaciales desde los ’50, así como Larry Niven desde los ’60.
‘Star Wars’ (La guerra de las galaxias) ayudó a avivar el interés en la ópera espacial. En los ’80, la vieja tradición fue impulsada por series como ‘Uplift saga’ de David Brin, el universo de la Alianza Unida de C. J. Cherryh y las novelas ‘Ender’ de Orson Scott Card.
A lo largo de la década, los escritores establecidos continuaron explorando este territorio: Greg Benford y Poul Anderson volvieron a sus prácticas de antaño, Arthur C. Clarke sumó historias a la serie ‘Rama’ e Isaac Asimov produjo más novelas ‘Foundation’. Escritores emergentes también dieron a luz a historias de aventuras interestelares de gran escala, como por ejemplo ‘Eon’ de Greg Bear (1985), ‘Consider Phlebas’ (1987) de Iain M. Banks, ‘400 Billion Stars’ (1988) de Paul J. McAuley, ‘Schismatrix’ (1985) de Bruce Sterling y ‘Vacuum flowers’ de Michael Swanwick.
Aunque el ciberpunk mantuvo un perfil alto a lo largo de los ’80, la nueva generación de las óperas espaciales recibió más elogios de la principal comunidad de ciencia ficción. Por más que Gibson ganara el premio Nebula y el Hugo por su novela ‘Neuromancer’, la mayoría de los ganadores de estos premios de los ’80 en adelante trabajaban con el subgénero de la ópera espacial.
La expresión ‘Ópera del Nuevo Espacio’ surgió para describir al cuerpo de trabajo que había aparecido en los ’90 y estaba conformado por escritores ingleses y australianos como Neal Asher, Stephen Baxter, Peter F. Hamilton, Ken MacLeod, Richard K. Morgan, Alastair Reynolds, Charles Stross y el equipo de Sean Williams y Shane Dix. Estos escritores abrieron todavía más los límites de la ópera espacial, integrando los últimos motivos e ideas de la ciencia ficción (nanotecnología, inteligencia artificial, transformaciones corporales radicales, física y cosmología de avanzada, etc.). Entre los escritores americanos que siguieron este camino se incluyen Will McCarthy, Linda Nagata, Robert Reed, Dan Simmons, Vernor Vinge, Scott Westerfeld, Walter Jon Williams y George Zebrowski.
La tendencia de la ópera espacial se hizo muy popular en Japón, donde un gran número de óperas espaciales para manga y anime se produjeron en los’80. Entre ellas se destacan ‘Gundam’ y ‘Macross’, así como la versión teatral de ‘Space Battleship Yamato’ (1973).
La revista ‘Locus’ dedicó parte de su número de Agosto de 2003 a la vieja y nueva ópera espacial. David G. Hartwell y Kathryn Cramer delinearon la historia de la ópera espacial en un artículo titulado ‘How shit became shinola: definition and redefinition of Space Opera’.